¿Con la soga al cuello con las tarjetas?
ESCRIBE LA BÚSQUEDA Y PRESIONA ENTER

¿Con la soga al cuello con las tarjetas?

COMPARTIR

···

¿Con la soga al cuello con las tarjetas?

10/01/2019
Actualización 10/01/2019 - 20:25

Pasado el Buen Fin, la Navidad, fiestas de Año Nuevo e inmersos en la cuesta de enero, es probable que te hayas extralimitado con el endeudamiento por medio de las tarjetas de crédito. Cuidado, un error es cumplir con el mínimo y tomar más crédito para cubrir los gastos normales. ¿Cuánto puede durar esta dinámica? Poco tiempo, luego viene el colapso.

El exceso de endeudamiento es frecuente e incluso grandes corporativos han tenido que enfrentarlo para evitar quebrar. Existen dos pasos básicos a considerar cuando se tiene la madurez de aceptar el riesgo del desbalance: deshacerse de activos y restructurar el pasivo.

Las tarjetas generan el mayor costo del mercado y dependiendo de cuál se tenga y del comportamiento del usuario, alcanzaría niveles superiores a 50 por ciento anual. Deberá de evaluarse vender bienes, como propiedades, membresías de clubes o artículos con valor de reposición. Es doloroso, pero habrá de afrontarse.

El otro camino es la reestructuración con tasas menores a un largo plazo. Las alternativas podrían ser las siguientes:

1.- Acercarse al banco emisor y buscar ahí mismo un refinanciamiento. Aunque es complicado hay que intentarlo como primer acción. De hecho, las instituciones tienden a empezar a negociar hasta que el caso pasa al departamento jurídico.

2.- Si cuentas con una buena calificación en el Buró de Crédito, puedes optar por un préstamo personal que sea a un mayor plazo con menores tasas, para con ello liquidar el saldo. Implica investigar y visitar sucursales, con la intención de elegir la mejor opción.

3.- Tomar un préstamo a través de la nómina de la empresa. Una práctica común es otorgar en “automático” un monto de tres meses del sueldo.

4.- También, algunos bancos, para atraer clientes, conceden la transferencia de deudas de otras instituciones y mandarlos a un lapso largo.

5.- La posibilidad de que familiares apoyen con un préstamo pagándoles un interés intermedio entre el costo del plástico y el rendimiento de un inversión. Así ambos ganan.

6.- Ten cuidado con las compañías que ofrecen arreglar tus pasivos porque no están reguladas y se han presentado fraudes.

7.- Finalmente y con creatividad, habrá una combinación de todas las opciones anteriores para salir del atolladero.

Es muy importante aprender del resbalón y evitar endeudarse más. Si el gasto es incontrolable, es preferible manejerse con tarjetas de débito.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.