Mis Finanzas y Coaching

Autosabotaje: el enemigo interno del éxito

Son muchas las circunstancias en las que aparece el autosabotaje, como creencias pesimistas sobre nosotros mismos, opina Alberto Tovar.

Un comportamiento que surge en ocasiones en las sesiones de coaching con ejecutivos o de vida es que, bajo determinadas circunstancias y de manera inconsciente elaboran una estrategia de autosabotaje para sus objetivos.

Debemos tener cuidado de no convertirnos en nuestro peor enemigo al tratar de lograr alguna meta en particular, imponiendo pensamientos limitantes o dejando que nos venza la inercia de una conducta negativa. Reconozco que es una tarea difícil, porque por lo regular el autosabotaje está arraigado en la mente y requiere un arduo trabajo interno.

Por ejemplo, postergar labores importantes o decisiones complicadas impide alcanzar los deseos trazados. Por otro lado, el buscar la perfección llega a paralizar, pues creemos que se es incapaz de hacerlo bien. Dependiendo del caso, puede ser preferible “pequeño triunfos” que destraben y permitan darnos cuenta del enorme potencial personal.

Las comparaciones excesivas con los demás también limitan la capacidad para decidir, ya que la percepción de parecer inferiores inhibe la acción. En lugar de aceptar que los errores son parte del proceso de aprendizaje, nos culpamos por ellos. A veces, el miedo al fracaso frena el tomar riesgos y avanzar.

Son muchas las circunstancias en donde aparece el autosabotaje a través de creencias pesimistas acerca de nosotros mismos o de resignarse a que una conducta ya reconocida como inadecuada se repita. Al final, suele conducir a la falta de confianza y autoestima.

El primer paso para superarlo es identificar el patrón del comportamiento y darse cuenta del momento en que surgen las señales de alerta de estar a punto de cometerlo.

El siguiente reto es empezar a sustituir los esquemas de autosabotaje por una verdadera estrategia para progresar. Por ejemplo, si tiendes a dejar todo para después, el armar un calendario con compromisos y evaluaciones periódicas e ir viendo como sí es posible llevar a cabo las cosas; incluso arrancar con algo fácil para ir modificando el esquema.

Estemos conscientes que vencer la estrategia de autosabotaje no sucede de la noche a la mañana. Requiere tiempo, paciencia y persistencia. Habrá momentos en los que te desvíes del camino y vuelvas a tus viejos patrones de pensamiento, pero es fundamental ser amable contigo mismo y volver a enfocarte en tus objetivos.

El celebrar los éxitos y reconocer lo alcanzado te ayudará a mantener tu motivación y a seguir caminando hacia tus metas.

¿Has encontrado de autosabotaje en ti? Coméntame en LinkedIn, Instagram o Twitter.

Alberto Tovar

Alberto Tovar

Economista, especializado en negocios y finanzas personales; certificado como coach de vida y equipos. Actualmente es el Director Regional de la Zona Norte de El Financiero. Ofrece conferencias, consultoría y coaching a organizaciones diversas.

COLUMNAS ANTERIORES

Visualización y acción: el dúo dinámico del éxito
Finanzas personales: ¿lógica o impulso?

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.