Vecinos de zona residencial de Tijuana rechazan a migrantes LGBTTTI
ESCRIBE LA BÚSQUEDA Y PRESIONA ENTER

Vecinos de zona residencial de Tijuana rechazan a migrantes LGBTTTI

COMPARTIR

···

Vecinos de zona residencial de Tijuana rechazan a migrantes LGBTTTI

Alrededor de 80 migrantes, pertenecientes a la comunidad LGBTTTI, rentaron una casa por dicha zona a través de la aplicación Airbnb.

Por Erik Matías | corresponsal
11/11/2018
Actualización 11/11/2018 - 20:21
Llegada de migrantes a Tijuana, Baja California.
Al registrarte estás aceptando elaviso de privacidad y protección de datos. Puedes desuscribirte en cualquier momento.

Vecinos cercanos a la delegación Playas de Tijuana discutieron con integrantes de la primera caravana migrante que llegó a Baja California este domingo porque no se les informó sobre su llegada.

Entre gritos y acusaciones, los vecinos les cuestionaron por qué no se les informó sobre su llegada a la colonia Coronado, una de las más costosas de la zona.

Alrededor de 80 migrantes, pertenecientes a la comunidad LGBTTTI, rentaron una casa por dicha zona a través de la aplicación Airbnb, la cual, señalaron, fue financiada por abogados de Estados Unidos, sin que brindaran más detalles al respecto.

Durante la confrontación, hubo algunos vecinos que señalaron que si los migrantes son perseguidos, también la comunidad en la que habitan podría estar en riesgo.

Hubo otros que les pedían sus papeles migratorios y que les comprobaran que podían estar en México. Antes de llegar a un conflicto mayor, los migrantes se refugiaron en la casa rentada.

El grupo de migrantes arribó a la central de autobuses de Tijuana y luego fueron trasladados a playas en unidades del Grupo Beta y del Instituto Nacional de Migración. Los acompañó personal de la Comisión Nacional de Derechos Humanos y sus homólogos en Baja California.

Ciudadanos de Honduras, Nicaragua, Guatemala y el Salvador que integran este primer grupo dijeron que el camino fue difícil y que decidieron adelantarse debido a que deseaban ser los primeros en ingresar a Estados Unidos.

Una vecina discute con un migrante de la comunidad LGBTTTI.Erik Matías.