En hospitales públicos de la CDMX protestan, pero de manera activa
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En hospitales públicos de la CDMX protestan, pero de manera activa

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En hospitales públicos de la CDMX protestan, pero de manera activa

bullet'Sin nosotras, no funcionaría, 90% de enfermería somos mujeres', señalan.

Rivelino Rueda
09/03/2020
Enfermeras apoyaron el paro de mujeres
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“¡Pero claro que estamos en paro, pero trabajando!”, comentó con una sonrisa contagiosa la enfermera Claudia Diana Horcasitas, en uno de los pasillos del área de terapia intensiva del Hospital General Regional 1 Dr. Carlos Mac Gregor Sánchez Navarro del IMSS, una de las miles de trabajadoras de Salud que este lunes se sumaron a la protesta ‘El Nueve Nadie se Mueve’.

En todos los rincones de los centros médicos visitados despuntaron las cofias de enfermeras y se difuminaron en el incesante trabajo las batas de las doctoras, los overoles de las mujeres de limpieza, los modernos trajes de cirujano de las residentes y becarias.

Hay paro, pero, en la gran mayoría, presentes. Las ausencias se dieron en las áreas administrativas.

“¿Sabe qué pasaría si nos ausentamos? Yo no quiero ni imaginarlo”, confesó la médico-residente Estela Maldonado, del Instituto Nacional de Cancerología (Incan).

Sonia Hoyos, doctora del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía (INNN), se declaró abiertamente feminista. Se dijo solidaria con el paro nacional y aseguró que los directivos de ese instituto de alta especialidad dijeron que no habría problema si se ausentaban.

Pero recordó que “la realidad es que hicimos un juramento por encima de cualquier protesta. En los hospitales hay mujeres, niños, y es incongruente y contradictorio abandonarlos a su suerte”.

En el Hospital General de México sí se padeció la falta de personal femenino. Ante la ausencia de personal, las citas fueron reprogramadas y los servicios de laboratorio fueron pospuestos. Médicos residentes confesaron que una tercera parte del hospital sí decidió faltar.

Julieta Libertad Cano es enfermera, se amarró un paliacate verde en el brazo derecho y uno morado al cuello. Llegó temprano antes de su turno para manifestarse afuera del hospital, “por las que ya no están y por las que no pueden hablar”. En una hoja rosa trazó con plumón: “¿si morimos, cuántos más morirán?”.

Pero le fue imposible faltar, no eludió su responsabilidad y se dijo en paro activo. “Sin nosotras, el hospital no funcionaría; 90 por ciento de enfermería somos mujeres. Nosotros sí decidimos venir porque sin nosotras el hospital se viene abajo”.

En el hospital infantil Federico Gómez sucedió algo similar. Colocaron hojas en las puertas con mensajes del paro, pero haciendo énfasis en “los valores de la profesión”.

La ausencia se percibió en salas de espera de afuera y de adentro del hospital; sólo se atendió a menores.