AMLO promete justicia y señala avances en investigación de caso LeBarón
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AMLO promete justicia y señala avances en investigación de caso LeBarón

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AMLO promete justicia y señala avances en investigación de caso LeBarón

bulletEl mandatario visitó a las familias LeBarón y Langford, en Sonora, y prometió una nueva reunión dentro de dos meses.

Notimex
12/01/2020
Actualización 12/01/2020 - 19:26
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El presidente Andrés Manuel López Obrador afirmó este domingo que habrá justicia en el caso del ataque contra las familias LeBarón y Langford, ocurrido el 4 de noviembre pasado en los límites de Sonora y Chihuahua.

"Se está avanzando y va a haber justicia, no solo porque este es un asunto que afectó a familias mexicanas y estadunidenses o porque se dio aquí en la frontera, es una convicción nuestra hacer valer la justicia en todos lados", expresó.

El presidente López Obrador adelantó que mantendrá comunicación permanente con las familias LeBarón y Langford y prometió que se volverá a reunir con ellos en dos meses.

"Vamos a seguir haciendo el trabajo de investigación, ayudando a la fiscalía que es independiente, autónoma, para llegar a la verdad. Que no haya impunidad y se castigue a los responsables", agregó en su visita al municipio de Bavispe.

Tras la reunión con integrantes de las familias LeBarón y Langford, el mandatario afirmó que está comprometido y aplicado en resolver la problemática de inseguridad y violencia en México.

López Obrador y su Gabinete de Seguridad se reunieron con ambas familias en el rancho La Mora a fin de darles el pésame por el asesinato de nueve integrantes e informales sobre los avances en las indagatorias.

“Se tiene información que ha ayudado a la Fiscalía General para esclarecer los hechos, llegar a la verdad y castigar a los responsables", expuso.

El jefe del Ejecutivo manifestó su determinación para que el caso no quede impune y haya justicia para todas las víctimas de la violencia.

“Estoy ocupado, comprometido, me aplico en que las cosas mejoren en nuestro país, no con palabras sino con hechos", aseveró.

“Estamos buscando la reconciliación, la paz. En México donde es fundamental, donde sin la tranquilidad y la paz no se puede vivir, y tenemos que lograr la pacificación de México”, expuso López Obrador antes las familias LeBarón, Langford y Miller y habitantes de Bavispe.

El presidente de la República afirmó que busca eliminar la violencia en el país cambiando el paradigma de su combate, atendiendo las causas que la generan.

Dijo que está empeñado en mejorar la situación de bienestar entre los que menos tienen y puso especial énfasis en dar oportunidades a los jóvenes, quienes a lo largo de los años fueron abandonados a su suerte.

López Obrador reiteró que ese cambio de paradigma dará resultados, y más si se combate decididamente a la corrupción y se erradica el contubernio entre autoridades y miembros del crimen organizado.

López Obrador anunció, asimismo, la construcción de un monumento en honor de las nueve personas con doble nacionalidad méxico-estadounidense de la familia extendida Langford, LeBarón y Miller.

Después de reunirse con familiares de las víctimas, el presidente indicó que se llegó a un acuerdo con funcionarios municipales y estatales en Sonora para crear una especie de monumento “aquí donde sucedieron estos hechos lamentables y dolorosos” y también para un reconocimiento especial a quienes arriesgaron sus vidas para ayudar a las víctimas y sobrevivientes.

“Para que exaltemos esto, la verdadera solidaridad: El que está dispuesto a dar la vida por otro”, destacó López Obrador.

Las familias, mayormente bilingües, han vivido en el norte de México por décadas y se consideran a sí mismos mormones, si bien no están afiliados con la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

El origen de la comunidad en México data del final oficial de la poligamia en la Iglesia mormona hace más de un siglo, lo que obligó a muchas familias que mantuvieron esa práctica a crear colonias en otros lugares. Con el paso de generaciones, muchas de esas comunidades establecidas en el norte de México han abandonado la poligamia.

La Mora es un caserío de unos 300 habitantes en el estado de Sonora mientras que la Colonia LeBarón es un poblado más grande, de unas 2.000 personas, en el otro lado de las montañas en Chihuahua; ambas poblaciones están conectadas por un peligroso y engañoso camino de tierra que transitaban las víctimas para visitar a sus familiares, cuando ocurrió el ataque.

Las áreas se encuentran en un territorio en disputa entre cárteles del narcotráfico. El cártel de Sinaloa del condenado capo Joaquín “El Chapo” Guzmán, que domina en Sonora, y el cártel de Juárez que controla Chihuahua.

Los asesinatos sembraron pena y temor en las comunidades estrechamente unidas, y decenas de personas abandonaron La Mora para mudarse a Estados Unidos en los días posteriores por preocupación sobre su seguridad. La otrora tranquila e incluso idílica vida en un fecundo valle ribereño rodeado por montañas y arbustos desérticos se había vuelto cada vez más frágil conforme los grupos del crimen organizado ejercían su influencia y se enfrentaban entre sí, según algunos.

“Corazones quebrados, derrotados y por la culpa de la delincuencia. Yo personalmente no entiendo cómo puede seguir muriendo tanta gente en un país tan lindo, tan buena gente y con tanta riqueza”, comentó Margaret Langford, integrante de la comunidad, en la ceremonia del domingo. “Yo nací en Chihuahua, pero tengo 20 años seguidos viviendo aquí en La Mora, un lugar que era tan tranquilo y que los vecinos apreciamos tanto”.

En los últimos años, México ha venido registrando máximos históricos en cifras totales de homicidios desde que se empezó a contar con récords comparables en la década de 1990.

López Obrador reiteró este domingo que su estrategia de seguridad pretende abordar las raíces de la violencia como la pobreza, la desigualdad y la falta de oportunidades, particularmente para los jóvenes, en lugar de la ofensiva militar lanzada en 2006 por el entonces presidente Felipe Calderón y que continuó el predecesor de López Obrador, Enrique Peña Nieto.

“Quitarle el agua al pez, que ya no haya jóvenes que quieran ser sicarios”, subrayó el presidente.

Los familiares de las víctimas dijeron el jueves que las autoridades estadounidenses les informaron que habían detenido a dos sospechosos de los asesinatos, y la fiscalía mexicana indicó a principios de esa semana que más de 40 sospechosos habían sido identificado.

Previamente, los fiscales mexicanos señalaron que tres hombres fueron arrestados y acusados de crimen organizado por delitos de narcotráfico, si bien ninguno aparentemente ha enfrentado hasta ahora cargos por homicidio en el caso.

Cuatro sospechosos más al parecer se encuentran en arresto domiciliario, y el nombre de uno de ellos coincidió parcialmente con el del jefe de policía del poblado de Janos, Chihuahua, cerca del extremo este del camino de tierra.

Medios locales reportaron que el jefe de policía se encontraba en la nómina del cártel de la Línea, que mantiene una alianza con el cártel de Juárez.

“Yo sé que hay cosas que no nos quitan el dolor, que el dolor permanece en nuestros corazones, pero, sin duda la justicia, señor presidente, y le agradezco a todo su gabinete de seguridad que nos acompaña, aliviará un poco el dolor de estas familias”, dijo la gobernadora del estado de Sonora, Claudia Pavlovich Arellano.

-Con información de AP