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Alerta INEGI que entre 2020 y 2021 se reportaron 500 mil suicidios

Fueron principalmente de jóvenes de 25 a 34 años por depresión, alcohol y las drogas, se indicó.

El director general de Estadísticas Sociodemográficas del INEGI, Edgar Vielma, alertó que entre enero 2020 y marzo 2021 se reportaron “medio millón de personas fallecidas por suicidio”.

Al participar en el foro virtual “La atención de la depresión y la ansiedad para la prevención del suicidio”, organizado en la Cámara de Diputados, en el marco del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, el funcionario precisó que este fenómeno se registró “principalmente en jóvenes de 25 a 34 años”.

Explicó que, respecto de los adultos mayores, “el índice de suicidios aumenta al acercarse a los 80 años” y mencionó que “la población de 10 a 14 años utiliza el ahorcamiento para quitarse la vida, mientras que el envenenamiento lo utilizan más las mujeres de este rango de edad”.

Expuso que las entidades que más reportan casos de suicidio son Estado de México, Jalisco, Chihuahua, Aguascalientes, Quintana Roo y Yucatán.

Por su parte, el presidente de la Asociación Psiquiátrica Mexicana, Bernardo NG Solís, detalló que “la depresión, el alcohol y las drogas son factores que ponen a los jóvenes en situación de riesgo para cometer suicidio”.

Agregó que la violencia en el hogar, que el padre o madre estén presos, el maltrato infantil y vivir en un entorno violento e inseguro, aumentan la probabilidad de atentar contra la vida.

También, Arsenio Rosado Franco, director del Instituto de Salud Mental de Yucatán, consideró que “hablar del suicidio en público y darle la importancia necesaria es el primer paso para reducir la mortalidad por esta circunstancia”.

Estimó que el suicidio “es prevenible y para cada situación en particular existen medidas que se pueden aplicar”.

El doctor Daniel Díaz, encargado del Centro Integral de Salud Mental de la Ciudad de México, mencionó que en los sistemas de atención “hay un gran estigma para reportar el suicidio como causa de muerte”.

Ante esto, señaló, “se debe trabajar con los modelos de intervención y revisar los recursos para poderlos aplicar. Se requiere capacitar al personal médico y al sector social a fin de no estigmatizar estas circunstancias y saber atenderlas”, recomendó.