Sindicatos franceses extienden huelga hasta el lunes
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Sindicatos franceses extienden huelga hasta el lunes

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Sindicatos franceses extienden huelga hasta el lunes

bulletSe pone a prueba la capacidad del presidente francés, Emmanuel Macron, de presentar su reforma al sistema de pensiones.

AP Bloomberg
05/12/2019
Actualización 05/12/2019 - 13:46
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Los sindicatos extendieron su huelga hasta el lunes, poniendo así a prueba la capacidad del presidente francés, Emmanuel Macron, de presentar su reforma al sistema de pensiones.

Trabajadores de sectores como el metro, ferrocarriles nacionales, plantas nucleares, recolectores de basura, escuelas, hospitales, controladores de tránsito aéreo, aerolíneas y emisoras abandonaron sus puestos de trabajo este jueves. Más de 120 mil personas marchan en ciudades desde Lyon hasta Nantes y Marsella. Los manifestantes en París comenzaron su marcha esta tarde.

Los sindicatos que se oponen al plan de Macron sobre una reestructura general del sistema pensional han amenazado con detener a toda Francia hasta que el gobierno se retracte. La oficina del presidente dijo que estaba “tranquilo y decidido” ante la huelga indefinida.

Se espera que el primer ministro de Macron, Édouard Philippe, revele los detalles de la reforma pensional tan pronto como la próxima semana.

Hay márgenes de negociación con los sindicatos”, dijo el jueves la portavoz del gobierno, Sibeth Ndiaye. “Si digo que la puerta del gobierno está abierta, significa que está abierta”.

Los sindicatos no dan el brazo a torcer. Philippe Martinez, jefe del sindicato CGT, dijo que los representantes laborales no han recibido “ninguna señal” del gobierno que les haga cambiar de opinión sobre la continuación de las protestas.

“Le he dicho al gobierno una y otra vez que reescriba su proyecto”, dijo en la radio France Info.

El plan de Macron es abolir un sistema pensional con 42 regímenes de beneficios diferentes para diferentes clases de trabajadores y reemplazarlo con un sistema universal basado en puntos. En el siglo XXI, argumenta, los trabajadores no tienen carreras lineales, como se suponía en 1945 cuando se concibió el sistema pensional de Francia. La multitud de regímenes se ha convertido en “corporativista”, lo que lleva a la injusticia, la complejidad y los fracasos, dice el gobierno.

Macron, quien se enfrentó a violentas protestas de los chalecos amarillos el año pasado, presta mucha atención a cualquier posible problema de seguridad, dijo un funcionario del Palacio del Elíseo a periodistas.

Por su parte, Martinez dijo que los sindicatos buscan garantizar que no haya violencia durante las protestas callejeras. El líder sindical dijo que los grupos laborales se reunirán mañana para discutir sobre nuevos días de protestas.

Las huelgas han sido la ruina de gobiernos franceses anteriores y representan una prueba importante para Macron. Su oficina reiteró el jueves que se apegará a sus planes de “reformar y modernizar” a Francia, señalando que el proyecto está alineado con el mandato que le dieron los votantes.

Si bien Macron ya ha superado obstáculos de las reformas tributaria y laboral, la historia muestra que las pensiones no serán un tema tan fácil. En 1995, el primer ministro Alain Juppé abandonó su plan de reforma pensional luego de que las huelgas paralizaron al país durante aproximadamente un mes.

La policía de París disparó gases lacrimógenos contra manifestantes este jueves a la vez que la Torre Eiffel cerró, los trenes de alta velocidad de Francia pararon y decenas de miles de personas marcharon en todo el país durante una huelga contra el plan del gobierno para reformar el sistema de jubilación.

Al menos 87 manifestantes fueron arrestados en la capital francesa por la noche, mientras las manifestaciones menguaban.

Los gremios lanzaron la huelga nacional por tiempo indefinido contra la reforma central del presidente Emmanuel Macron. Es el mayor desafío que enfrenta el líder centrista desde hace un año, cuando surgió el movimiento de los chalecos amarillos en contra de la desigualdad económica.

Los adversarios de la reforma temen que los cambios sobre cómo y cuándo podrán retirarse los trabajadores ponen en peligro el estilo de vida francés que se ha logrado con tanto esfuerzo. Macron estuvo “calmado y decidido” para llevarlo a cabo, de acuerdo con un alto funcionario presidencial.

Pequeños grupos de activistas enmascarados rompieron escaparates de tiendas, prendieron fuego a llantas y lanzaron artículos en llamas en el área de la marcha en París que aparte de eso fue pacífica. Los manifestantes también lanzaron petardos a policías antimotines.

El Museo del Louvre advirtió sobre las alteraciones causadas por las huelgas, y los trenes subterráneos en todo París cerraron sus entradas. Muchos turistas, incluyendo el secretario de Energía de Estados Unidos, cancelaron sus planes para viajar a una de las más grandes atracciones turísticas del mundo.

Cuando llegaron a las estaciones de trenes históricos, los turistas vieron que estaban vacías. Uno de más o menos nueve trenes TGV de alta velocidad fueron cancelados. En el Aeropuerto Orly de París había carteles que decían “cancelado”, y las autoridades dijeron que 20 por ciento de los vuelos estaba varado.