Por COVID-19, Colombia va en 'caída libre' hacia su peor recesión desde 1905
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Por COVID-19, Colombia va en 'caída libre' hacia su peor recesión desde 1905

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Por COVID-19, Colombia va en 'caída libre' hacia su peor recesión desde 1905

bulletEl Ministerio de Hacienda pronosticó una contracción de 5.5% para el cierre de 2020.

Bloomberg / Oscar Medina
15/05/2020
Actualización 15/05/2020 - 16:14
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Antes de que la pandemia de coronavirus se desatara en el país, se pronosticaba que Colombia sería la economía con mejor desempeño de América Latina por segundo año consecutivo. Ahora parece que va en caída libre hacia la más profunda contracción económica desde el inicio de registros en 1905.

Ante el quiebre de empresas como la aerolínea nacional Avianca y una crisis de hambruna generalizada a medida que millones pierden sus empleos, el Gobierno del presidente, Iván Duque, trata de llevar a cabo una difícil maniobra: proporcionar suficiente estímulo para evitar una devastación aún mayor, pero sin acumular tanta deuda como para que la nación pierda su calificación crediticia de grado de inversión.

Esa estrategia cautelosa ha convertido a Colombia en un país atípico en Sudamérica, con un paquete de estímulo mucho más pequeño que el de sus pares como Perú y Chile. Algunos economistas piden al Gobierno que haga más.

“Nosotros podemos pecar por conservadores y por gradualistas de irnos con un paquete demasiado pequeño y alguien va a pagar eso y eso se paga con sufrimiento social, por parte de las familias y sufrimiento económico por parte de las empresas”, dijo Juan Carlos Echeverry, quien fue ministro de Hacienda de 2010 a 2012.

Los inversionistas, por su parte, parecen recibir de buena forma el enfoque del Gobierno. Desde que comenzó la cuarentena en marzo, la deuda del país en moneda local ha tenido un retorno de 18 por ciento, la mayor cantidad en mercados emergentes.

El producto interno bruto creció menos que lo esperado en el primer trimestre a un ritmo de 1.1 por ciento con respecto al año anterior. La actividad se expandió fuertemente en enero y febrero y luego colapsó en marzo, dijo el DANE este viernes. A principios de este mes, el Ministerio de Hacienda pronosticó una contracción de 5.5 por ciento este año, que sería la peor en la historia de Colombia.

La caída de la actividad económica, causada por las cuarentenas para frenar la pandemia de coronavirus, se intensifica con la caída en los precios del petróleo y el carbón, las mayores exportaciones de la nación.

Las flores, otro importante producto de exportación, perdieron gran parte del impulso de ventas que normalmente reciben el Día de la Madre, y ahora corren el riesgo de perderse la temporada de bodas de verano en Estados Unidos por las cancelaciones de eventos públicos.

La administración del presidente Duque tiene restricciones en su capacidad de proporcionar estímulo fiscal ante una proporción de deuda de más de 50% del PIB, casi el doble de los niveles de Perú y Chile. La calificación crediticia de Colombia está en el último nivel de grado de inversión, mientras que la de Perú está tres niveles encima y la de Chile a seis.

“El espacio fiscal que tiene Colombia es mucho menor y por eso ha decidido ir gradualmente”, dijo Sergio Olarte, economista de Scotiabank Colpatria SA en Bogotá.

El Ministerio de Hacienda no respondió a un correo electrónico buscando comentarios al respecto.

El banco central también ha sido criticado por su enfoque cauteloso. Cuando los mercados colapsaron en marzo, otros importantes bancos centrales de la región redujeron las tasas en reuniones extraordinarias, mientras que Colombia fue el último país en reaccionar.

“La política monetaria ha sido mucho más lenta porque el ADN del banco central colombiano es mucho más ortodoxo que el de otros bancos de centrales y prefieren que los datos salgan para poder actuar”, dijo Olarte.

El Banco de la República ha recortado su tasa de interés en un punto porcentual desde que comenzó la crisis, a 3.25 por ciento, y se pronostica que la reducirá otro cuarto de punto porcentual en julio.

El banco central también compró bonos corporativos a establecimientos de crédito y redujo los encajes bancarios, entre otras medidas para impulsar la liquidez.

El Banco de la República no respondió a un correo electrónico solicitando comentarios.

“En una crisis de esta magnitud, uno tiene que usar toda la munición disponible”, dijo Echeverry, quien como ministro de Hacienda presidía las reuniones de política del banco central. “El banco también puede que esté pecando por un exceso de gradualismo y un exceso de timidez”.