Mundo

Policía de Dallas pide denunciar a manifestantes en una app... y K-popers la 'tiran'

Un grupo de usuarios comenzó a compartir 'fancams' de artistas del género, luego de que la policía pidiera que se compartieran videos de quienes protestaban.

El Departamento de Policía de Dallas pidió a los ciudadanos el 31 de mayo que denunciaran a quienes protestaban mediante la app iWatch Dallas. Sin embargo, esta fue saturada por k-popers que compartieron fancams de diversos artistas del género.

Un fancam es un video de una o varias estrellas, generalmente de K-pop, bailando.

"Si tienes algún video de actividad ilegal por parte de los manifestantes e intentas compartirlo con el Departamento de Policía, puedes enviarlo a nuestra app iWatch Dallas. Puedes permanecer anónimo", tuiteó la policía local desde su cuenta.

Ante esto, diversos usuarios comenzaron a compartir fancams con mensajes como "Aquí hay un video, te enviaré por mensaje directo (DM) algunos más", "Tengo imágenes de estos criminales aquí mismo" y "Tengo un video para ustedes", entre otros.

Para las 14:30 horas (tiempo local), el Departamento de Policía de Dallas, a través de la misma red social, reportó que "debido a fallas técnicas", la aplicación había sido bajada temporalmente.

"Nunca pensé que vería el día en que los kpop stans derrotarían a la policía, y me encanta", comentó un usuario tras el mensaje.

En un comunicado publicado este martes, la policía señaló que la app experimentó el domingo una interrupción temporal en el servicio, aunque afirmó que la causa aún no había sido determinada.

Dallas es uno de las entidades estadounidenses que se unió a las protestas de Minneapolis, lugar donde murió George Floyd, un afroamericano que falleció mientras estaba bajo custodia policial.

En Minneapolis, las protestas comenzaron el martes 26 de mayo, un día después de la muerte de Floyd en una confrontación con la policía que fue grabada en video por un civil y se hizo viral. En el video se observa al hombre esposado y suplicando por su vida mientras un policía blanco lo inmoviliza poniéndole la rodilla sobre el cuello.