Papa, optimista sobre el futuro de una Iglesia que pierde fieles
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Papa, optimista sobre el futuro de una Iglesia que pierde fieles

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Mundo

Papa, optimista sobre el futuro de una Iglesia que pierde fieles

13/02/2013
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Reuters
 
Roma.- Benedicto XVI, visiblemente conmovido, dijo el miércoles a feligreses de todo el mundo que confiaba en que su sorprendente renuncia al cargo, la primera de un pontífice en siglos, no dañe a la Iglesia.
 
"Tomé esta decisión en plena libertad por el bien de la Iglesia tras rezar durante mucho tiempo y examinar mi conciencia ante Dios", dijo.
 
Añadió que conocía bien "la gravedad" de tal decisión, pero también que ya no tenía la fuerza necesaria para dirigir una Iglesia con 1,200 millones de fieles, que en los últimos años se ha visto acosada por una serie de escándalos en Roma y en otras partes del mundo.
 
Sólo en México hay actualmente 96.3 millones de feligreses, el 84.9% de la población, lo que es resultado de un declive lento pero sostenido frente al 99.5% de 1900.
 

 
Mientras, el Vaticano anunció que el cónclave en el que se elegirá a su sucesor comenzaría en algún momento entre el 15 y el 20 de marzo, manteniendo las normas eclesiásticas sobre los tiempos de tales reuniones en estos casos.
 
"Continúen rezando por mí, por la Iglesia y por el futuro papa", dijo en sus palabras al comienzo de su audiencia general semanal, su primera aparición desde que el lunes anunciara inesperadamente que dejaría el cargo el 28 de febrero.
 
Se trata de la primera vez que Benedicto XVI, de 85 años, pronuncia las palabras "futuro papa" en público. El pontífice cambiará el esplendor del Palacio Apostólico, del siglo XVI, por un sobria residencia moderna en un monasterio dentro de los terrenos vaticanos.
 
En unas breves palabras en italiano similares a las que leyó en latín ante los estupefactos cardenales el lunes, pareció querer calmar el temor de los católicos hacia lo desconocido.
 
Su mensaje fue que Dios continuaría guiando a la Iglesia.
 
Benedicto XVI dijo que se apoyaba en el hecho de que "la Iglesia pertenece a Cristo, que nunca dejará de guiarla y de cuidarla", y sugirió que los fieles deberían sentirse reconfortados por eso.
 
Añadió que "sentía casi físicamente" el afecto y bondad que había recibido desde que anunció su decisión.
 
Cuando Benedicto XVI comunicó su renuncia el lunes, el portavoz del Vaticano dijo que el pontífice no temía que fuera a darse un cisma en la Iglesia.
 
Unos 115 cardenales de menos de 80 años podrán optar a entrar en un cónclave secreto que designará a su sucesor.
 
Cardenales de todo el mundo han comenzado ya consultas informales por teléfono y correo electrónico para construir el perfil del hombre que creen que sería el más adecuado para dirigir la Iglesia en un periodo de continua crisis.
 
La posibilidad de que el próximo papa sea un hombre más joven y quizás no italiano va en aumento, particularmente por los muchos contratiempos causados por los principales ayudantes de Benedicto XVI, de nacionalidad italiana.
 
A Benedicto XVI se le ha acusado de colocar demasiado poder en las manos de su amigo, el secretario de Estado Tarsicio Bertone. Los críticos de Bertone, a todos los efectos jefe de la administración vaticana, dijeron que debería haber impedido algunos contratiempos papales y equivocaciones burocráticas.