Islamistas rechazan propuesta de primer Ministro para acabar con crisis en Túnez
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Islamistas rechazan propuesta de primer Ministro para acabar con crisis en Túnez

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Mundo

Islamistas rechazan propuesta de primer Ministro para acabar con crisis en Túnez

07/02/2013
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Reuters
 
 
Túnez.- Los islamistas que gobiernan Túnez rechazaron un plan de dimisión presentado por el jefe de su partido y primer ministro del país tras el asesinato de un líder opositor que generó las mayores protestas callejeras desde la revolución que se produjo hace 2 años.
 
 
El primer ministro Hamdi Jebali, miembro de Ennahda, anunció que reemplazaría al Gobierno dirigido por su partido islámico moderado con un Gabinete no partidista hasta que puedan desarrollarse elecciones, lo antes posible.
 
 
Pero un funcionario de alto rango de Ennahda dijo que Jebali no había consultado a su partido, lo que sugiere que el grupo islamista está profundamente dividido en torno a la medida para reemplazar a la coalición gobernante y que eso podría prolongar la crisis política tunecina.
 
 
"El primer ministro no pidió la opinión de su partido", dijo Abdelhamid Jelassi, vicepresidente de Ennahda.
 
 
"Nosotros en Ennahda creemos que Túnez actualmente necesita un Gobierno político. Continuaremos con los debates con otros partidos políticos sobre la formación de una coalición gobernante", agregó.
 
 
Los principales partidos de la oposición del Estado del norte de África también rechazaron cualquier medida para formar un Gobierno de expertos y reclamaron ser consultados antes de que sea formado cualquier nuevo Gabinete.
 
 
Jebali anunció el miércoles que iba a disolver el Gobierno, luego de que el líder secular de la oposición, Chokri Belaid, fuera asesinado fuera de su casa en la capital tunecina, lo que provocó masivas protestas en las calles de todo el país.
 
 
Protestas
 
 
Una multitud incendió en la capital las instalaciones de Ennahda, que ganó la mayor cantidad de bancas en elecciones legislativas llevadas a cabo hace 16 meses.
 
 
Los manifestantes también se reunieron en Sidi Bouzid, lugar de gestación de la Revolución de los Jazmines, que derrocó al presidente Zine al-Abidine Ben Ali en enero del 2011.
 
 
Aunque Belaid sólo contaba con una cantidad modesta de seguidores políticos, sus duras críticas a las políticas de Ennahda se hicieron eco en muchos tunecinos que temen que los religiosos radicales estén socavando las libertades obtenidas en la primera de las revueltas de la llamada Primavera Árabe.
 
 
La oposición reclamó que Jebali hable con ellos antes de tomar cualquier medida para disolver su Gabinete.
 
 
"La situación ha cambiado ahora (...) Las consultas con todos los partidos son esenciales", dijo Maya Jribi, jefe del secular Partido Republicano.
 
 
"Todo el Gobierno, incluido el primer ministro, debería renunciar", expresó por su parte Beji Caid Essebsi, un exprimer ministro que lidera el partido también secular Nida Touns.
 
 
El analista político, Salem Labyed, dijo que la oposición parecía estar queriendo sacar provecho de la crisis y que la incertidumbre política prolongada podría generar más descontento social.
 
 
Las potencias mundiales, nerviosas por la extensión de la influencia de los islamistas radicales y la volatilidad de la transición política, instaron a los tunecinos a rechazar la violencia y cuidar del cambio hacia la democracia.