Mundo

Idea de matrimonio gay es imperialismo cultural, dice Iglesia cubana

El arzobispo de la oriental Santiago de Cuba rechazó el nuevo concepto de matrimonio que según el texto constitucional, es la unión entre dos personas.

LA HABANA.- La iglesia católica cubana calificó de "imperialismo cultural" y "nuevo colonialismo ideológico" las ideas del matrimonio igualitario, uno de los temas más debatidos en las reuniones que se realizan en el país para analizar el proyecto de nueva Constitución.

La página web del episcopado en la isla publica este viernes un texto de monseñor Dionisio García Ibáñez, arzobispo de Santiago de Cuba y presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba, quien rechazó el nuevo concepto de matrimonio aparecido en el texto constitucional, definido como la unión entre dos personas, sin precisar sexo.

El religioso se pregunta de dónde vienen esas ideas y asegura que llegan "de países en los que existen grupos poderosos con gran capacidad económica y de influencias".

"Es lo que entre nosotros a veces se ha llamado el imperialismo cultural", añadió, tras precisar que "han penetrado los organismos internacionales, de tal manera, que muchos de estos y gobiernos de países ricos influyen en países menos desarrollados necesitados de ayudas económicas, financiando en ellos a grupos afines a sus ideas y presionando a los gobiernos de los mismos hasta el punto de condicionar, en muchas ocasiones, la ayuda económica, para que apliquen políticas como estas. Es un nuevo colonialismo ideológico".

El arzobispo de la oriental Santiago de Cuba calificó la propuesta "de novedosa e inesperada" y consideró que es rechazada no solo por los cristianos.

"Entre los que rechazan este tipo de unión hay hombres y mujeres, creyentes y no creyentes, cristianos y no cristianos, científicos y personas con menos preparación, del campo y de la ciudad, civiles y militares, adultos y jóvenes", argumentó.

El presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba señaló que "la institución del matrimonio es tan antigua como la humanidad" y calificó de innecesario "el cambio cultural" que esta definición provocaría.

Añadió que si lo que se quiere es hacer justicia a las personas que conviven y comparten sus bienes y no son un matrimonio "se deben buscar los medios legales que protejan a quienes se encuentren en esos casos, pero esto no debe tomarse como argumento para cambiar la definición de una institución de orden natural como es el matrimonio que ha resguardado la continuidad de la humanidad, a lo largo de los siglos".

Desde el 13 de agosto y hasta el 15 de noviembre se realizan en el país asambleas en centros laborales, estudiantiles y en los barrios en los que se debate el proyecto de Carta Magna, el cual pasará de nuevo al parlamento para luego ser sometido a referendo, probablemente a principios del próximo año.

Entre los temas más polémicos están, además de la nueva definición del matrimonio, la elección del presidente, la inversión extranjera y la acumulación de riqueza.