Plan de Boris Johnson para el Brexit, con pocas posibilidades de recibir 'luz verde' de la Unión Europea
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Plan de Boris Johnson para el Brexit, con pocas posibilidades de recibir 'luz verde' de la Unión Europea

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Plan de Boris Johnson para el Brexit, con pocas posibilidades de recibir 'luz verde' de la Unión Europea

Es poco probable que el bloque acepte la propuesta del primer ministro de una frontera en el Mar de Irlanda, que separe a Irlanda del Norte del resto del Reino Unido.

Bloomberg Por Jess Shankleman y Ian Wishart
02/10/2019
Actualización 02/10/2019 - 20:04
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Boris Johnson ha dado una señal clara de que está listo para llegar a un acuerdo sobre el Brexit, presentando un plan de arreglo con suficientes concesiones para mantener a la Unión Europea en la mesa.

Este jueves, el primer ministro del Reino Unido comenzará el trabajo de ganar apoyo en el Parlamento para un acuerdo que hasta hace poco habría sido rechazado tanto por los partidarios del Brexit en su propio Partido Conservador como por miembros del Parlamento de Irlanda del Norte.

Cuando dio a conocer su propuesta este miércoles, Johnson amenazó con retirarse de las conversaciones si la UE no estaba de acuerdo con su arreglo para el controversial acuerdo de backstop en Irlanda, al que describió como “esencialmente un problema técnico”.

“Sin duda, la alternativa es una salida sin acuerdo”, dijo en su primer discurso de apertura como primer ministro en la conferencia de su Partido Conservador.

El Reino Unido saldrá de la UE el próximo 31 de octubre, y Johnson dice que nunca aceptará posponer el brexit más allá de esa fecha, incluso si eso significa salir sin un acuerdo, con lo que se arriesga a una interrupción en los puertos, las cadenas de suministro comerciales y la estabilidad de los alimentos, el combustible y los suministros de agua. Más de tres años después de que Gran Bretaña votara por abandonar el bloque, Johnson dice que la mayoría de la gente solo quiere que se logre el Brexit.

Es poco probable que la UE acepte la propuesta de Johnson para abordar el problema de la frontera entre Irlanda del Norte, en el Reino Unido, y el resto de Irlanda, que se queda en la UE. Aunque insistió en que no habría controles físicos en la frontera terrestre, se necesitaría controles aduaneros en algún lugar.

Pero de otras maneras, el primer ministro ha avanzado mucho en favor de la UE. Propone una frontera regulatoria en el Mar de Irlanda, que separa efectivamente a Irlanda del Norte del resto del Reino Unido. Eso es algo que la predecesora de Johnson, Theresa May, había dicho que ningún primer ministro podría aceptar y que los partidarios más apasionados del brexit en el Parlamento se han negado a respaldar, hasta ahora.

Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea, dio una cautelosa bienvenida al movimiento de este miércoles, el cual desencadena una negociación de dos semanas entre las dos partes para resolver los puntos más delicados de un acuerdo, antes de una reunión del Consejo de la UE el 17 y el 18 de octubre. Que el acuerdo pueda ser aprobado por el Parlamento del Reino Unido será lo primero en las mentes de los líderes de la UE, y las señales comienzan a verse bien para Johnson.

Johnson presentará el plan a su gabinete este jueves. Él o el secretario del Brexit, Steve Barclay, responderán preguntas en el Parlamento.

Los opositores a un Brexit sin acuerdo han sido críticos hasta ahora. El líder del partido laborista, Jeremy Corbyn, dijo que el acuerdo es inaceptable y permitiría que el Reino Unido se desregule, lo que reduciría los derechos de los trabajadores.

Pero hubo movimiento donde importa. Steve Baker, presidente del Grupo Europeo de Investigación de los parlamentarios conservadores a favor del Brexit, dio una amplia bienvenida a las propuestas, mientras que el Partido Unionista Democrático de Irlanda del Norte, que ha estado apoyando a los conservadores en el gobierno, también apoyó la propuesta de reemplazar el contencioso “backstop” para la frontera irlandesa.

El plan de Johnson busca que los políticos en la Asamblea de Irlanda del Norte tengan un veto sobre los arreglos y tengan que dar su consentimiento cada cuatro años para permitirles continuar. En un área que el gobierno irlandés seguramente recogerá, no está claro qué sucedería si ese consentimiento no llegara; el objetivo principal del backstop es garantizar que no habrá controles fronterizos bajo ninguna circunstancia.

Pero este miércoles por la noche, no se repitió el lenguaje de los funcionarios de Johnson acerca de que se trata de una “oferta final”. En cambio, el primer ministro lo describió como una “amplia zona de aterrizaje”.

El arreglo es un paso más hacia un backstop exclusivo para Irlanda del Norte, algo por lo que la Unión Europea ha presionado durante mucho tiempo, asegura Sam Lowe, investigador principal de Center for European Reform. “Si el PUD y los conservadores ahora aceptan el principio de algún tipo de frontera en el Mar de Irlanda, podría ser posible que sigan hasta el final”, dice.

Si bien la UE acogió con beneplácito algunas de las concesiones en la propuesta del Reino Unido, en particular la promesa de hacer que Irlanda del Norte siga las reglas de la UE para bienes, alimentos y ganado, el bloque ha dejado claro que la propuesta está muy lejos de ser aceptable en otras áreas, especialmente en dividir la isla en dos zonas aduaneras separadas y otorgar a la asamblea en Belfast el poder de veto.

Pero la parte europea se siente alentada de que el gobierno del Reino Unido haya señalado que está preparado para hablar más y tratará de obtener más concesiones para evitar tener que realizar controles aduaneros que crucen la frontera irlandesa. Si no puede hacerlo, dejará en claro que el optimismo cauteloso de este miércoles fue equivocado y se preparará para un retraso del brexit más allá del 31 de octubre, dijeron las autoridades.

Detrás de escena, los funcionarios de la UE insisten en que probablemente nada de eso tendrá éxito, especialmente si el gobierno irlandés mantiene su enfoque de no querer que nada interrumpa el comercio transfronterizo, una posición que la UE apoya. Después de hablar con Johnson el miércoles por la noche, el primer ministro irlandés, Leo Varadkar, dijo que las propuestas “no cumplen con los objetivos acordados del backstop”, según un comunicado de su oficina.