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Decaen protestas en Venezuela, Maduro mantiene “mano dura”

"Prepárense, estamos yendo por ustedes", advirtió el presidente venezolano a manifestantes en un discurso ante miles de soldados reunidos el pasado 15 de marzo.

CARACAS. Menos venezolanos salieron a protestar contra el gobierno durante el fin de semana después de que el presidente Nicolás Maduro amenazó con usar a los militares para "liberar" a los distritos de clase media de barricadas improvisadas.

Una marcha contra la presunta infiltración cubana de las fuerzas armadas atrajo a varios miles de personas ayer al distrito Chacao de Caracas, el corazón de las protestas contra el gobierno que ya llevan un mes y que se han llevado 29 vidas. Manifestaciones similares en semanas pasadas atrajeron a más de 10 mil personas.

Tropas de la Guarda Nacional fueron posicionadas en las esquinas de los barrios de Chacao y Altamira esta mañana luego de dispersar a unos cientos de manifestantes con gas lacrimógeno y cañones de agua ayer por la noche. Los residentes gritaban "asesinos" desde los bloques de apartamentos de los alrededores y quitaban las tapas de alcantarilla para bloquear el avance de los camiones blindados de fabricación china.

Altamira amaneció "militarizada", escribió el alcalde de Chacao, Ramón Muchacho, en un post en Twitter.

"Prepárense, estamos yendo por ustedes", advirtió Maduro a manifestantes en un discurso ante miles de soldados reunidos en apoyo al presidente el 15 de marzo. Luego interpretó la canción de John Lennon "Give Peace a Chance".

Una respuesta policial más dura y la fatiga de las marchas diarias han drenado parte del impulso del movimiento de protesta, dijo David Smilde, investigador principal del Washington Office on Latin America (WOLA), una organización de derechos humanos.

Represión

"Venezuela ha estado experimentando una progresiva criminalización de la protesta durante los últimos años, con una represión pocas veces vista bajo el predecesor de Maduro, Hugo Chávez", dijo Smilde por correo electrónico ayer desde Caracas.

"A medida que los defectos inherentes de las políticas económicas y el modelo político" hacen la revolución de Chávez "cada vez más frágil, el gobierno parece más dispuesto a confiar en la fuerza".

El presidente del Banco Central, Nelson Merentes, dijo ayer que la economía de Venezuela "está en crisis".

"Hay inflación, hay escasez y un crecimiento que no es robusto", dijo en una entrevista en la red local Televen. "Venezuela tiene condiciones para superar este momento que no es tan bueno".

Los precios al consumidor subieron un 57 por ciento en los 12 meses hasta febrero, y el banco central dejó de publicar datos sobre la escasez después de que el informe del mes pasado mostrara que más de uno de cada cuatro productos básicos no estaban disponibles en las tiendas en un momento dado.

Compras de alimentos

Para cortar el contrabando ilegal de productos subsidiados, Maduro dijo ayer que el gobierno dará a los ciudadanos tarjetas electrónicas para la compra de alimentos en los supermercados estatales. La denominada Tarjeta de Abastecimiento Seguro servirá para proteger a la gente de los especuladores y no como una forma de racionar los alimentos, dijo el presidente en un acto de partidarios en la capital.

El líder opositor Henrique Capriles dijo que está listo para hablar con Maduro sobre terminar con las protestas después de boicotear al menos otras dos reuniones con el presidente.

"Este debate tiene que suceder", dijo Capriles en otra entrevista en Televen ayer.

Los partidos de oposición y los estudiantes han prometido continuar protestando por todo el país hasta que Maduro libere a los presos políticos, mejore el suministro de productos y termine con la represión policial. El presidente ha llamado a los manifestantes "fascistas", acusándolos de intentar un "golpe de Estado en cámara lenta" en su contra con la ayuda de Estados Unidos.

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