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Comienzan en Nueva Zelanda los funerales de víctimas de ataques a mezquitas

Las primeras dos víctimas enterradas, un padre e hijo, huyeron de la guerra en Siria; la primera ministra anunció que el viernes, día de oración de los musulmanes, habrá dos minutos de silencio.

CHRISTCHURCH.- Los cuerpos de las víctimas de los ataques a las mezquitas en Nueva Zelanda fueron trasladados este miércoles en ataúdes abiertos sobre los hombros de los dolientes hacia una gran carpa en el cementerio Memorial Park de Christchurch, en los primeros entierros de las 50 víctimas del atentado terrorista.

La mayoría de las víctimas del ataque perpetrado el viernes en la ciudad de la isla sur eran migrantes o refugiados de países como Pakistán, India, Malasia, Indonesia, Turquía, Somalia, Afganistán y Bangladés.

El más joven era un niño de tres años, nacido en Nueva Zelanda e hijo de refugiados somalíes.

Las primeras dos víctimas enterradas, un padre e hijo llamados Khaled y Hamza Mustafa, llegaron al país oceánico huyendo de la guerra en Siria.

"Una familia vino aquí por seguridad y debería haber estado aquí a salvo", dijo la primera ministra Jacinda Ardern, quien visitó la ciudad por segunda vez desde la masacre.

En medio de una fuerte presencia policial, cientos de personas acudieron a la ceremonia, algunos hombres con taqiyah (gorro), otros vistiendo shalwar kameez (túnica larga y pantalones). Las mujeres, por su parte, llevaban hiyabs y pañuelos.

En total, seis víctimas fueron enterradas este miércoles y se esperan más ceremonias durante la semana.

Ardern indicó que el próximo viernes, el tradicional llamado a orar que realizan los musulmanes ese día de la semana se transmitirá en toda Nueva Zelanda. También habrá dos minutos de silencio.

"Hay un deseo de mostrar apoyo a la comunidad musulmana cuando regresen a las mezquitas el viernes", agregó la primera ministra.

La mezquita de Al Noor, donde más de 40 personas murieron, estaba siendo limpiada y reparada para las oraciones del viernes. Cerca del lugar, miembros de pandillas rivales hicieron un haka maorí y una multitud cantó el himno nacional con la puesta de sol.

El australiano Brenton Tarrant, de 28 años, un supremacista blanco que vivía en Dunedin, en la isla sur de Nueva Zelanda, fue acusado de asesinato tras el ataque. Deberá regresar al tribunal el 5 de abril, cuando probablemente enfrentará nuevos cargos.

El comisionado de la policía nacional, Mike Bush, comentó que hasta ahora se han identificado y entregado los restos de 21 fallecidos. Según la tradición islámica, los cuerpos deben limpiarse y sepultarse lo antes posible.

Además, este miércoles un juez decretó que hombre acusado de compartir videos de la masacre ingrese en prisión hasta su próxima comparecencia ante un tribunal a mediados de abril. Y Bush señaló que cree que la policía detuvo al agresor cuando se dirigía a cometer un tercer ataque.

Alrededor de 30 heridos seguían hospitalizados el martes en la noche, de los cuales unos 10 estaban en estado crítico, incluyendo una niña de cuatro años.