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China compra 'prácticamente cero' salmón de Chile, preocupada por riesgos del COVID-19

Si bien autoridades chinas no tienen restricciones oficiales para el producto chileno, los consumidores asiáticos están cautelosos luego de que se identificara un brote en una tabla para picar.

La demanda china de salmón de Chile es de "prácticamente cero" después de que Beijing expresase preocupación por los riesgos del COVID-19 en los alimentos de origen marino importados, según el grupo industrial Salmón Chile.

Si bien las autoridades chinas indicaron que no había restricciones oficiales para el salmón chileno, los consumidores en el país asiático se siguen mostrando cautelosos después de que las autoridades identificasen el origen de un brote del virus en una tabla para picar utilizada por un vendedor de pescado importado.

Esos temores aumentarán tras la detección la semana pasada de COVID-19 en camarones ecuatorianos, señaló el presidente de Salmón Chile, Arturo Clement. La mayoría de las autoridades y los expertos en salud dicen que no hay pruebas de que los alimentos puedan transmitir el virus.

Clement declaró en una entrevista el viernes que ha habido una psicosis con el problema, por lo que la demanda china cayó a cero y no se ha recuperado. También añadió que hay confusión en el mercado, lo que hace que las personas dejen de consumir alimentos de origen marino.

Algunos cargamentos que los productores chilenos ya habían enviado a China están atascados allí, mientras que otros se han redirigido a otros mercados. Por lo general, China compra alrededor de 40 mil toneladas de salmón chileno al año, lo que lo convierte en el quinto mayor cliente del país sudamericano, detrás de Estados Unidos, Japón, Brasil y Rusia.

La demanda de salmón chileno por parte de Brasil y Rusia también se redujo durante la pandemia, provocando la caída de los precios y enfrentando a pérdidas a los productores, manifestó Clement. La demanda estadounidense es la salvadora del sector.

Actualmente, los criaderos de salmón de Chile están operando al 90 por ciento de su capacidad tras adoptar una serie de protocolos para el COVID-19. Aún así, el volumen en la primera mitad del año fue 4 por ciento más alto que en el mismo período del año pasado, detalló Clement.

Para los productores, el segundo trimestre fue deprimente, con una caída de los precios del 40 por ciento, lo que indica pérdidas para todos los operadores, añadió. Afortunadamente, la industria ha registrado tres o cuatro años buenos previos, lo que significa que los criaderos están bien posicionados para absorber el golpe, y el aumento reciente de los precios ayudan, dijo Clement.

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