Un paso más a la fiscalización global
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Un paso más a la fiscalización global

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Un paso más a la fiscalización global

bulletEs de suma importancia saber que la información que coloquemos, sea revisada y analizada en México y en los países hacia donde nuestro producto es vendido.

Opinión MTY Factor Clave Adrián González Treviño
27/03/2018
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La autoridad hacendaria mexicana ha dado un paso más para avanzar en el proyecto de fiscalización global, a través de la entrada en vigencia este 1 de enero, de la nueva Facturación Electrónica 3.3 y el complemento de Comercio Exterior 1.1, para llegar a esta conclusión basta analizar los datos que nos requiere el nodo del complemento de comercio exterior, ya que la información que coloquemos en este complemento, será revisada al momento en que el agente aduanal valide el pedimento de exportación definitiva, el validador de la aduana revise que la información de la factura y la información del pedimento tengan concordancia, en varios puntos: Incoterms -International Commercial Terms, (Términos Internacionales de Comercio), Certificado de Origen, Nombre y Domicilio del Comprador, Número de Identificación Fiscal, Descripción del Producto Vendido y Fracción arancelaria.

Es de suma importancia revisar que el Incoterm, que se coloque sea el correcto, ya que las condiciones de venta internacionales, nos determinan si existen gastos incrementables para el vendedor o para el comprador, y en el certificado de origen será también un punto de suma importancia, ya que tendremos que conservar en nuestro poder los elementos que evaluamos para darle el origen mexicano a nuestro producto exportado, en su caso, para una posible revisión por parte de los países involucrados en el tratado donde se solicitaron las preferencias arancelarias.

Recordemos que los gastos incrementables forman parte de nuestro valor en aduanas y por ende en la determinación de impuestos, pero si bien es cierto que la tasa impositiva en la exportación es cero, al no colocarlos, nos haríamos acreedores a una multa por dato inexacto, y si el comprador extranjero no coloca los incrementables en su documento de importación, evadiría el pago correcto de sus impuestos de comercio exterior, y recordemos que en los tratados internacionales que México tiene firmados para evitar la evasión fiscal, el gobierno mexicano tiene el compromiso de implementar controles para proporcionar información de aduanas y evitar que se puedan realizar delitos fiscales en esos países amigos.

Por eso es de suma importancia saber que la información que coloquemos, sea revisada y analizada en México y en los países hacia donde nuestro producto es vendido, y por ende se tendrá una ruta de información de la misma, en cuanto a su valor y su origen, este último, en el certificado de origen generado en su caso.

El peligro en el certificado de origen, es que si la autoridad aduanera de cualquiera de los países contratantes alude la improcedencia de la preferencia arancelaria solicitada, esto se traduciría en un crédito fiscal por el valor de la preferencia arancelaria, derivada del certificado de origen no válido, más las multas por contrabando, y posiblemente el embargo de la mercancía exportada en el país de destino de nuestra comprador.

El autor es Contador Público y Licenciado en Derecho. También es Socio de Comercio Exterior del DESPACHO ELIZONDO CANTU. direccion@elizondocantu.mx

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.