Un año y sin palabras
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Un año y sin palabras

bullet“El presidente tiene una persistencia incuestionable. Lo mismo deleita a unos que enfurece a otros”

Opinión MTY
03/07/2019
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La Propia Política Sara Lozano
La Propia Política Sara Lozano Fuente: Cortesía

No soy economista, y el mismo día leo una opinión sobre el incremento del salario mínimo como otra que habla del estancamiento de la economía y el PIB en recesión. No soy financiera, pero igual me encuentro con un peso más fuerte que con (des)calificadoras internacionales que bajan la calidad de nuestras acciones. No soy socióloga, pero lo mismo advierto afirmaciones religiosas, esotéricas o agnósticas arropadas de laicidad. Soy ingeniera, y de igual manera reviso encuestas que muestran el incremento de la aprobación presidencial que estudios de opinión que lo desploman.

El señor presidente tiene una persistencia incuestionable. Lo mismo deleita a unos que enfurece a otros con sus ejemplificaciones históricas, es temerariamente determinante en algunos asuntos y en otros, escucha, llama al diálogo y replantea su posición. No se deja arrastrar a terrenos pantanosos, no parece haber represión a las opiniones contrarias y tampoco se siente obligado a responder interpelaciones públicas, mientras que otras veces ataja sin pelos en la lengua. A pesar de su gabinete de personas honorables y profesionales, una cosa es el Poder Ejecutivo, el Legislativo y otra es el partido, soy politóloga y se me traslapan, no sé qué decir a 365 días de las pasadas elecciones.

Me gusta que haya una estrategia de lectura, aunque se haya lanzado un plan de lectura y siga sin terminar de entender por dónde empieza o cómo puedo colaborar. Con todo, me parecen buenos los subsidios en corresponsabilidad que ha lanzado a población estratégicamente identificada y comparto la esperanza de buenos resultados. Lo que más aplaudo es el espíritu democratizador, el debate que se abre sobre la participación directa, pero me sacude eso de cuestionar a los órganos autónomos. El INE y la CNDH trabajan con –no desde– el gobierno para todo México, y eso de abaratar uno y repelarle al otro es tan extraño como proponer una reforma electoral –cuestionar– un sistema que acreditó su rotundo éxito en paz y desde el grupo parlamentario de quienes ganaron. Comparto la preferencia por héroes que sí llegaron a su meta, a Juárez lo respeto; pero me rebela la exaltación del heroico estoicismo –en términos de Octavio Paz– de Hidalgo o de Madero.

Y como no soy economista, financiera ni socióloga, pero sí ingeniera y politóloga, me quedo sin palabras para articular una opinión. Así que huyo a evadirme entre quienes dominan la seducción de las palabras, hace 142 años nació Hermann Hesse quien dijo que la vida de cada persona es un camino hacia sí misma, el intento de un camino, el esbozo de un sendero, porque así me siento hoy.

Gracias TVUNAM por la inspiración.

En el original, Hermann Hesse hablaba de cada hombre, pero soy mujer y me incluí, aunque no le guste a la RAE.

La autora es Consejera Electoral en el estado de Nuevo León y promotora del cambio cultural a través de la Educación Cívica y la Participación Ciudadana.

 Opine usted: saralozanoala@gmail.com

Twitter: @saraloal

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