Monterrey

Thomas Michael Hogg: México no depende tanto de Joe Biden

La volatilidad y el reto de crecimiento económico depende mucho más de la capacidad del Gobierno Mexicano y de la iniciativa privada.

Los efectos de las elecciones en Estados Unidos siempre tienen un impacto considerable en materia comercial y económico por la dependencia de la economía mexicana con la estadounidense. Un discurso proteccionista afectando el libre comercio ha sido la gran sorpresa desde la entrada de Donald Trump hace cuatro años.

En esta ocasión con el tratado T-MEC recién firmado, México sigue teniendo un acceso favorable estar en la región que junta el 18 por ciento del PIB y el 16 por ciento del comercio mundial entre EUA, Canadá y México. A causa de la guerra comercial de EUA con China, México tiene la gran oportunidad de adueñarse y liderar varios eslabones de las cadenas globales de valor en los siguientes cinco años.

Aunque Biden retomará la relación bilateral con China tiene un enorme reto de reducir el déficit comercial que se tiene con el país líder en exportación. Sigue siendo una gran oportunidad para México de aprovechar el T-MEC, específicamente dentro de ciertos eslabones en las cadenas globales de valor con alto contenido chino exportando hacia EUA.

Recordamos que en 25 años del TLCAN, México ha tenido un crecimiento en el comercio de más de 600 por ciento con EUA. Los sectores principales que se han beneficiado en México han sido la industria automotriz, el sector logística, la manufactura y el sector agropecuario.

Para Nuevo León, Estados Unidos sigue siendo el aliado comercial más importante y la economía nuevoleonense depende económicamente de las exportaciones e inversiones en especial en los sectores de manufactura como equipo de transporte y generación eléctrica, electrodomésticos y equipo electrónico, automotriz, productos metálicos, maquinaría y equipo, y alimentos & bebidas. En 2019 el 39 por ciento de la inversión extranjera hacia el Estado de Nuevo León venía de EUA.

En definitivo, bajo el marco del TLCAN y el T-MEC el éxito comercial y económico, donde se debe buscar ambos un crecimiento y desarrollo de México, depende mucho más de las estrategias y políticas internas de la administración de AMLO o de una administración estatal que proyectar un impacto positivo o negativo de Joe Biden. No se espera un impacto tan fuerte en los mercados y indicadores económicos como por ejemplo hace 4 años. Uno por el T-MEC y segundo por la dependencia que tiene EUA para ser atendido por México como proveedor natural de bajo costo y cercanía de sus industrias principales.

El T-MEC es una herramienta sólida que a mediano plazo da cierto certidumbre a los inversionistas. La volatilidad y el reto de crecimiento económico depende mucho más de la capacidad del Gobierno Mexicano y de la iniciativa privada de lograr una mayor competitividad del país aprovechando los tratados internacionales, impulsando el desarrollo de las PyMEs y aumentando la productividad de la generación joven talentosa que tiene México. Además, la recuperación de la economía mexicana depende principalmente de dar una mayor certidumbre a las inversiones nacionales e internacionales.

Biden tiene dos retos principales a resolver: recuperar la economía y vencer la pandemia. A niveles económicos, EUA, con el contenido regional y la dependencia de la proveeduria mexicana, le conviene un México con una buena respuesta logística y productiva. No se estima un impacto muy negativo ni muy beneficiario de la administración de Biden para la economía mexicana. Ya que bajo el nuevo tratado de libre comercio se mantendrá un acceso preferencial a dos de los mercados más potentes a nivel mundial, EUA y Canadá.

Pero hay dos temas dónde Joe Biden actuará distinto. Habrá presiones fuertes por los nuevos capítulos laborales y ambientales dentro del T-MEC. Esto implicará un reto para las empresas mexicanas de cumplir con las regulaciones laborales. Además, Biden y Harris están a favor del regreso de Estados Unidos al acuerdo climático de París e implicaría una mayor exigencia hacía México en temas de energías renovables.

En conclusión, en esta ocasión México depende mucho más de su propio destino que de Joe Biden.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.