Ser menos malos no basta II
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Ser menos malos no basta II

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Ser menos malos no basta II

El grave problema ecológico en el que se encuentra sometida la civilización actual, y que de no hacerlo algo desde ahora, las perspectivas para las próximas generaciones son muy pesimistas, todo esto basado en datos e información concreta y no solamente en especulaciones.

Opinión MTY ecología social Antonio Tamayo Neyra
11/04/2019
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Antonio Tamayo Neyra
Antonio Tamayo NeyraFuente: Cortesía.

Continuando los comentarios acerca del libro “The labyrinth of sustainability”, de Daniel Esty; experto en sustentabilidad corporativa, publicados hace algunas semanas, vale la pena mencionar otros aspectos interesantes que maneja el autor.

A manera de resumen, el autor habla del grave problema ecológico en el que se encuentra sometida la civilización actual, y que de no hacerlo algo desde ahora, las perspectivas para las próximas generaciones son muy pesimistas, todo esto basado en datos e información concreta y no solamente en especulaciones.

Esto implica ya un cambio de mentalidad en el ámbito empresarial como lo dice Esty: “Los ejecutivos líderes de la actualidad comprenden que sus empresas tienen responsabilidades sociales”. Este cambio de mentalidad ha logrado que en la actualidad muchas empresas grandes ya cuentan con “Directores Ejecutivos de Sostenibilidad”. Y casi todas las empresas de cualquier escala reconocen que los problemas ambientales no pueden ser relegados a los encargados de cumplimiento con las normas, sino deben ser manejados por los altos ejecutivos con mandatos empresariales integrales. Todo un cambio de conducta.

Esta mayor penetración de la sostenibilidad en las empresas, me atrevo a decir, se está convirtiendo en un cambio de paradigma por lo que dice el propio Esty, al señalar que la sostenibilidad ha llegado a ser una fuente de ventaja competitiva – o, con malos manejos, una desventaja.

Explica que actualmente muchas empresas traen una perspectiva de sostenibilidad a todas sus estrategias empresariales; y al hacer esto, están buscando la manera de reducir riesgos, disminuir gastos, fomentar el crecimiento y desarrollar sus marcas. Cada vez más compañías han descubierto que sus iniciativas sostenibles ofrecen tanto aportaciones medibles a la rentabilidad como valor intangible a través de la lealtad de cliente mejorada, el compromiso de los empleados y la confianza en el mercado.

De esta forma, comenta el autor, los líderes empresariales están asumiendo este papel ampliado. Una encuesta aplicada recientemente a los directores ejecutivos Fortune 500, incluyendo algunos líderes latinoamericanos, arrojó que solamente el cuatro por ciento está de acuerdo con la declaración estilo Milton Friedman: “mi empresa debe enfocarse principalmente en obtener ganancias y no distraerse con objetivos sociales.” Por otra parte, el 43 por ciento comentó que su empresa “debe buscar activamente maneras de enfrentarse a los problemas sociales como una parte fundamental de nuestra estrategia comercial”.

En suma, por lo que menciona el autor, estamos ya inmersos en una nueva época en la que temas como responsabilidad social y sustentabilidad, están dejando de ser vistos como exóticos, y en lugar de denigrarlos o subestimarlos, son los que de alguna manera marcan la pauta en la forma de hacer negocios en el presente y futuro.

“Las nuevas expectativas sobre el papel de los negocios, que han surgido durante las últimas décadas, se están volviendo cada vez más formales. Por ejemplo, el Acuerdo de París 2015 sobre Cambio Climático, transfiere el enfoque de los esfuerzos para reducir las emisiones de gases invernaderos a una estrategia de abajo hacia arriba, que reconoce la necesidad de un “compromiso más amplio”, incluyendo ciudades, estados y provincias, así como las empresas”.

Blog: http://ecologiasocial.com.mx/

Opine usted: anttamayon@gmail.com

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.