Quien controla el dinero, tiene el poder
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Quien controla el dinero, tiene el poder

bulletLa propuesta de presupuesto de egresos para el 2019 tiene un incremento del 11 por ciento respecto al presupuesto del año anterior.

Opinión MTY LA POLÍTICA EN CIFRAS Pablo de la Peña Sánchez
17/12/2018
Actualización 18/12/2018 - 9:00
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Pablo de la Peña Sánchez.Fuente: Cortesía

Difícil no hablar sobre el proyecto de presupuesto y la iniciativa de ley de ingresos para el 2019. Se ha hablado mucho del recorte del presupuesto en algunas secretarías (casi todas), del recorte de salarios a funcionarios públicos y todo – supuestamente – en aras de implementar una “austeridad republicana” como le han llamado.

Como economista, aplaudo la idea de buscar eficiencias en la administración de recursos públicos, también aplaudo el aparentemente compromiso de buscar ahorros al reducir la corrupción; sin embargo, una cosa es tener grandes ideas y otra muy diferente es llevarlas a cabo.

La propuesta de presupuesto de egresos para el 2019 tiene un incremento del 11 por ciento respecto al presupuesto del año anterior. Esto es 577 ml 916 millones de pesos adicionales en donde el 82 por ciento es explicado por incrementos esperados en ingresos tributarios – principalmente ISR e IVA – y por ingresos de PEMEX y de CFE.

Consistentemente se esperan incrementos del 11 por ciento tanto de ISR como de IVA; sin embargo, se calcula un 27 por ciento de ingresos adicionales por la venta de petróleo, esto es 111 mil 22.5 millones de pesos adicionales a lo presupuestado el año pasado. Mientras que para el 2018 se hizo el presupuesto con un precio por barril de 46 dólares, ahora están empleando un precio de 55 dólares por barril.

Yo no sé ustedes, pero yo prefiero ser más cauteloso con esto del precio del barril de petróleo; además, claramente la producción está disminuyendo, así es que no veo cómo pueden estimar más ingresos que en el 2018. Le están apostando al incremento de la plataforma de producción en algunos pozos “nuevos” en Veracruz, pero dudo mucho que haya pozos nuevos que estén listos para extraerles petróleo de manera inmediata.

En cuanto a los gastos, hay una reducción del 19 por ciento en los Ramos Autónomos; es decir, en el Poder Legislativo, en el Poder Judicial, en el INE, en el potencialmente extinguido INEE, etc., todos con reducciones de dos dígitos.

Por otro lado, los Ramos Administrativos tienen un incremento del 11.2 por ciento a pesar de que la mayoría de las secretarías muestran reducciones, hay dos Secretarías que muestran incrementos importantes, una es la Secretaría de Defensa que tiene un incremento del 15.6 por ciento y la otra es Educación, con un incremento del 9 por ciento. Sin embargo, los casos notables son: la Secretaría de Energía y la Secretaría de Trabajo y Previsión Social, ambas con un incremento superior al 1000 por ciento, así como también la Secretaría de Turismo con un modesto incremento del 136 por ciento.

En la secretaría de Energía se explica el incremento por la inversión que iniciarán con las refinerías, y en la STPS se concentran muchos de los compromisos de campaña de AMLO. Considerando que el Ramo 28 (las Participaciones a los Estados y Municipios) tuvo un incremento del 13.4 por ciento y que el Ramo 33 (las Aportaciones) tuvo un incremento solamente del 6.9 por ciento, podemos deducir que efectivamente AMLO está sentando las bases para un nuevo régimen de gobierno, uno de total control desde el gobierno federal.

La aparente estrategia de este nuevo régimen es debilitar los organismos autónomos y las entidades federativas para concentrar el dinero en “el centro”. Quien controla el dinero, controla el poder. Estaría totalmente de acuerdo en que se mejore el gasto social en la medida en que se haga más eficiente el gasto corriente del aparato burocrático, pero no necesariamente mediante la reducción del salario base del servidor público. Hay muchos otros rubros que se pueden eliminar, sin afectar el salario base que muchos servidores si se lo ganan de manera digna.

Por otro lado, ahora habrá que ver si esa reducción prácticamente de dos dígitos en todas las secretarías será real al terminar el 2019. Pues una cosa es lo que se presupuesta y otra muy diferente la realidad. En el 2017 tuvimos un excedente del gasto real sobre el presupuestado del 9 por ciento y en el 2016 fue del 13 por ciento. Sin lugar a dudas en el 2019 tendremos nuevamente un gasto mayor al presupuestado, de ser así: ¿de cuánto será y de dónde saldrá el dinero para pagarlo?

El autor es Decano de la Región Norte de la Escuela de Ciencias Sociales y Gobierno, del Tec de Monterrey.

Opine usted: ppenia@itsem.mx

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.