¿Puede México crecer sostenidamente al 4%?
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¿Puede México crecer sostenidamente al 4%?

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¿Puede México crecer sostenidamente al 4%?

bulletUna de las leyes básicas de la macroeconomía es que la inversión debe de ser igual al ahorro.

Opinión MTY tecnológico de Monterrey Edgardo Arturo Ayala Gaytán
11/03/2019
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Edgardo A. Ayala Gaytán
Edgardo A. Ayala GaytánFuente: Cortesía

La semana pasada, Carlos Salazar asumió la presidencia del Consejo Coordinador Empresarial (CCE). En su toma de posesión propuso un par de metas para el mediano plazo: acabar con la pobreza extrema y lograr un crecimiento económico sostenido del cuatro por ciento. Para este fin, el sector privado se comprometió a aumentar la inversión al 27 por ciento del PIB en los siguientes años. Sin dudarlo, el presidente se sumó a la propuesta. Celebro que se establezcan metas ambiciosas y medibles, creo que ese es el primer paso. Ahora, lo que toca es meditar sobre algunas preguntas básicas: ¿Es suficiente una tasa de inversión de 27 por ciento del PIB para asegurar un crecimiento del PIB del orden de cuatro por ciento? ¿Es posible lograr el incremento requerido en la inversión? A estos menesteres dedico el presente artículo.

El PIB crece a largo plazo a través de la suma del crecimiento promedio de los factores productivos, trabajo y capital (construcción, maquinaria y equipo), y del crecimiento de la productividad total de los factores (PTF). Actualmente, la fuerza laboral crece en promedio 1.5 por ciento al año, aportando al crecimiento del PIB. El problema es que, según el INEGI, la PTF decrece 0.4 por ciento al año, pero estimaciones con base en la información del Penn World Tables lo ubican en una contracción media anual de 0.8 por ciento. Este es un severo lastre del país, lo que hace que crecer sea un proceso muy costoso en México, como veremos en los siguientes cálculos.

No quiero aburrir al lector con detalles metodológicos; aquellos interesados en estos pueden escribirme un mail y con gusto les comparto el ejercicio, basta con aclarar que los resultados dependen de con qué peso estimamos la contribución del capital y la inversión en este al PIB. En ejercicios de contabilidad del crecimiento se usa un peso de entre 1/3 a ½. Pues bien, tomando el caso más optimista, es decir ½, y una caída de la PTF de 0.4 por ciento, requerimos una tasa de inversión del 28 por ciento del PIB, que está en línea con los cálculos del CEE. Aun así, esto significa un incremento de la tasa de inversión 6.3 por ciento del PIB, toda vez que la tasa de inversión promedio de los últimos años es de 21.6 por ciento. ¿De cuánto estamos hablando? Para alcanzar esta meta de inversión, se requiere un incremento permanente de 1.5 billones de pesos al año.

Una de las leyes básicas de la macroeconomía es que la inversión debe de ser igual al ahorro. Es decir, esto significa que el sector privado nacional, familias y/o empresas, los gobiernos (locales y federal) o los extranjeros, deben de aportar estos recursos. Aquí es donde veo el problema. Es difícil incrementar el ahorro privado; hay que tomar en cuenta que México es un país con altas tasas de interés real, de forma que es difícil incrementarlas e incentivar el ahorro por esta vía. Sería, sin duda, más efectivo incrementar las contribuciones para el retiro, como lo han sugerido organizaciones internacionales; sin embargo, no es muy popular la medida. Los gobiernos locales y el federal tienen más problemas tratando de ajustar sus déficits como para pensar que pudieran proveer estos recursos. Finalmente, la inversión extranjera, aunque se ha estabilizado en alrededor de 32 mil millones de dólares al año, el 2.7 por ciento del PIB, en los últimos años se ha contraído marginalmente. Además, no me imagino cómo podemos hacer para que, en lugar de 30 mil millones, la inversión extranjera pase a 100 mil o, de perdido, que se doble a 60 mil millones.

La mala noticia es que este es solo el escenario optimista. Si tomamos un peso del capital de 0.4 y una caída en la PTF de 0.6 por ciento, que, aunque pesimista, es bastante probable, entonces la tasa de inversión requerida es del orden del 34 por ciento del PIB. Es decir, se requerirían 150 mil millones de dólares anuales.

Mientras la productividad en México siga deteriorándose, es difícil costear un crecimiento sostenido del 4 por ciento. En cambio, si encontráramos formas de que se deje de contraer la PTF, entonces crecer al 4 por ciento es posible con una tasa de inversión 25 por ciento, cuatro puntos más que la actual, que significa un incremento de 43 mil millones de dólares. Aunque sigue siendo un reto, a todas luces es una meta más alcanzable. Definitivamente, el lastre de productividad que ha experimentado el país en las décadas recientes hace muy costoso incrementar la tasa de crecimiento económico sostenidamente.

El autor es Profesor Asociado del Departamento de Economía del Campus Monterrey.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.