Pronósticos y buenos deseos
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Pronósticos y buenos deseos

Dado que la economía de los Estados Unidos ha estado creciendo entre el tres y cuatro por ciento es de esperar que la FED incremente nuevamente su tasa de referencia a más tardar a mediados del 2019 por encima del 2.50 por ciento.

Opinión MTY LA POLÍTICA EN CIFRAS Pablo de la Peña Sánchez
03/01/2019
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Pablo de la Peña Sánchez.Fuente: Cortesía

Típicamente el inicio de un año nuevo nos alienta a pensar de manera optimista y esperar que el año venidero traiga no sólo mejores oportunidades, sino la solución a problemas que traemos arrastrando desde el año viejo, o desde muchos años atrás.

Nunca me he considerado un pesimista, pero mi formación como economista me obliga a buscar la racionalidad en toda expectativa, así es que me considero un optimista moderado. Con dicha moderación me atreveré a compartir algunos pronósticos y buenos deseos para el 2019.

Revisando los pronósticos económicos del Fondo Monetario Internacional para México, así como el reporte de las encuestas de especialistas en economía del sector privado que realiza del Banco de México, y los Criterios Generales de Política Económica (CGPE) que recientemente entregó la SHCP al Congreso, podríamos esperar que la inflación para el 2019 termine entre el tres y cuatro por ciento; y que el crecimiento del Producto Interno Bruto para el siguiente año se ubique entre el 1.50 y el 2.50 por ciento. Esto siempre y cuando el tipo de cambio se mantenga entre los 20 y los 20.50 pesos por dólar, y que la tasa de interés de referencia no pase del 8.30 por ciento.

Sin embargo, dado que durante el mes de diciembre Banxico elevó la tasa de interés objetivo de ocho por ciento a 8.25 por ciento, veo ese pronóstico realmente bajo. Principalmente porque nuestra tasa de interés depende fuertemente de lo que la Reserva Federal (FED) decida hacer en los Estados Unidos.

Dado que la economía de los Estados Unidos ha estado creciendo entre el tres y cuatro por ciento es de esperar que la FED incremente nuevamente su tasa de referencia a más tardar a mediados del 2019 por encima del 2.50 por ciento.

Aunado a la presión de la FED, la incertidumbre que la nueva administración federal en México ha creado en los mercados, también presionará al sistema financiero para incrementar la cobertura por un mayor riesgo de inversión. Esto llevará a Banxico a incrementar también su tasa de interés al menos un cuarto de punto para el segundo trimestre del 2019.

Por otro lado, el pronóstico de crecimiento para el PIB del dos por ciento planteado en los CGPE para el 2019, más que moderado o conservador creo que es mediocre porque con este crecimiento anual no es suficiente para lograr crear las fuentes de empleo que necesitamos para absorber el incremento anual de la fuerza laboral en el sector formal.

Con este crecimiento mediocre tampoco es suficiente para que el incremento en la productividad traiga consigo un incremento sustancial en los salarios reales. Dado que, por decreto no se eliminarán las desigualdades económicas en nuestro país, es fundamental que se aliente la creación formal de empleos a través del fomento y estimulación de la única fuente de riqueza capaz de promover un crecimiento real de la economía, esto mediante la productividad y la competitividad. Esa fuente es LA EMPRESA.

Creo que todos reconocemos que es esencial que la nueva administración federal combata el cáncer de la corrupción en nuestro país; por supuesto también es importante que el nuevo gobierno mejore sustancialmente la eficiencia en la distribución de recursos públicos para fines sociales (educativos y de salud primordialmente) pero es fundamental para el futuro de nuestro país que se promueva la creación, el desarrollo, el crecimiento y la productividad de nuestras empresas.

Creo firmemente que el mercado (sector privado) hará eficientemente su trabajo siempre y cuando el sector público haga también eficientemente el suyo; y para lograrlo se requiere de la existencia de un balance de poderes institucionales que den certeza legal y continuidad a cualquier modelo político y económico.

En México aún estamos aprendiendo a consolidar este balance de poderes, y cualquier pronóstico o buen deseo para el 2019 (o para todo el sexenio) será artificial o insuficiente si no fortalecemos primero nuestras instituciones. Así es que mi buen deseo es precisamente este – el fortalecimiento de nuestras instituciones y el balance de poder.

El autor es Decano de la Región Norte de la Escuela de Ciencias Sociales y Gobierno, del Tec de Monterrey.

Opine usted: ppenia@itsem.mx

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.