Monterrey

José Emilio Caballero: París, Je t'aime

Este 20 de enero arranca Joe Biden un cambio de rumbo al regresar al Acuerdo de París y llega “reloaded”, combatiendo el cambio climático e impulsando la energía limpia, más fuerte que cualquier presidente en la historia.

Así como película de invasión extraterrestre se vio el Capitolio atacado hace dos semanas y se mostró cómo unos cuantos fanáticos son capaces de desestabilizar el gobierno y dejar precedentes contra la democracia de uno de los países más poderosos de la tierra. Esperemos que en México no haya gente que lo tome de ejemplo a seguir. Si mañana no se presenta algún otro ataque que supere la seguridad establecida en Washington DC, toma poder Joe Biden. Y así, arrancan sus primeros 100 días, que como tradición desde la toma de poder de Franklin D. Roosevelt, son el benchmark para medir tempranamente el éxito que tendrá una nueva administración.

Mañana será un día muy importante para el futuro del medio ambiente. Se espera que Joe Biden firme una docena de órdenes ejecutivas y una de ellas sea el regreso de EUA al Acuerdo de París. Éste último fue firmado por 195 países y tiene como objetivo evitar que el incremento de la temperatura media global del planeta supere los 2ºC respecto a los niveles preindustriales y busca, además, promover esfuerzos adicionales que hagan posible que el calentamiento global no supere los 1.5ºC. El cambio climático que vive nuestro planeta es una realidad y a pesar de que se han hecho esfuerzos y acuerdos para que los países lo combatan y se comprometan en bajar sus emisiones de carbono, falta mucho por hacer y hasta hay algunos que se han descarrilado. Este es el caso de EUA, que bajo el mandato de Trump decidió salirse del Acuerdo de París en junio de 2017. Y este pasado 4 de noviembre se formalizó su salida, un día después de la elección; el regalo de recuerdo que les dejó Trump.

Pero: "Paris, Je t´aime!", exclama el presidente Biden hacia el acuerdo. Desde inicio de campaña, Biden prometió regresar al acuerdo y comenzar esto desde su Day One. Su website de transición lo deja muy claro, los principales retos para trabajar desde su día uno son: la pandemia, la crisis económica, la justicia racial y el cambio climático. Sus iniciativas de campaña a favor de energías renovables y combate al cambio climático fueron las que más contrastaron comparadas a las de Trump. Y hay encuestas como la de Politico, que muestran que 69 por ciento de las personas registradas para voto están a favor de la transición de energías fósiles a renovables. Una de las razones por la cual algunos votantes se inclinaron hacia Biden fue por la importancia que le dará al cambio climático en su gobierno.

El que Biden sea un fiel promotor del medio ambiente no es algo nuevo, a él se le reconoce por proponer la primera ley de cambio climático en el congreso como el "Global Climate Protection Act" en 1986. Esta fue primeramente rechazada y posteriormente incluida como enmienda en la "Foreign Relations Authorization Act" con Reagan en 1987. Años después se opuso fuertemente a la perforación en el Refugio Nacional de Vida Silvestre en el Ártico, al norte de Alaska, conocido como el "Serengueti de los EUA" por su biodiversidad y ecosistemas intactos. Y ahora en su campaña llamó el cambio climático una "amenaza existencial" y propuso un plan de $1.7 trillones de dólares, prometiendo que para el 2050 EUA tendrá 100 por ciento de energías limpias y cero emisiones netas de carbono. Todo esto alineado al "Green New Deal" y superando las metas propuestas por Obama. En su plan para una Clean Energy Revolution and Environmental Justice, Biden covocorá dentro de sus primeros 100 días a un encuentro climático global para persuadir y comprometer a los líderes de las naciones con más emisiones, en seguir a EUA con objetivos y compromisos más ambiciosos a los que tienen actualmente.

El cambio de rumbo que le da Biden a su país en regresar al Acuerdo de París y ahora "reloaded" deja muy claro que en los siguientes años se le apostará a combatir el cambio climático, la descarbonización y las energías renovables. Trump llegó a remplazar el Clean Power Plan de Obama por el Affordable Clean Energy Rule, con regulaciones más laxas en cuanto a limitar las emisiones de carbono he incluso tweetió que el cambio climático era una mentira y que fue creada por China. Ahora llega Biden para comprobar todo lo contrario y dejar este esfuerzo como uno de sus principales objetivos de gobierno.

En México es algo diferente. La reforma energética que llevaba al país en camino a tener hasta 35 por ciento de energía renovable para el 2024, 45 por ciento para el 2036 y 60 por ciento para el 2050, ha sido poco a poco desmantelada y ahora se busca fortalecer las energías fósiles. Muy poco se habla del cambio climático.

Hace tres meses, más de 40 legisladores de EUA enviaron una carta a Trump externando su preocupación de que México está limitando la participación privada en el sector energético y que no se está respetando el T-MEC. Y ahora, hace unos días, llega otra carta firmada por los Secretarios de Estado, de Energía y de Comercio con un mismo mensaje.

EUA es el principal socio comercial de México. Con el peso que le dará Biden a las energías limpias todo apunta que los siguientes 4 años tendrán mucha inversión. Ojalá México pueda moderar este rumbo y logre la alianza económica para el beneficio de los Americanos y Mexicanos, como lo piden los Secretarios en su carta.

Antes de una tercera carta u otras consecuencias, es buen momento para que México también le diga al acuerdo: ¡París, Je t´aime!

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El autor es director general de Solardec, empresa mexicana líder en el desarrollado de sistemas fotovoltaicos para el hogar y la industria.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.