Para una nueva versión de México se requiere voluntad
ESCRIBE LA BÚSQUEDA Y PRESIONA ENTER

Para una nueva versión de México se requiere voluntad

COMPARTIR

···

Para una nueva versión de México se requiere voluntad

El filósofo Séneca mencionó: “No hacemos las cosas porque sean difíciles, son difíciles porque no nos atrevemos a hacerlas”.

Opinión MTY OBSERVADOR CONVERGENTE Alejandro Zertuche
02/01/2019
Al registrarte estás aceptando el aviso de privacidad y protección de datos. Puedes desuscribirte en cualquier momento.
Placeholder block
Alejandro Zertuche Fuentes.Fuente: Cortesía

Vamos a pensar que conseguimos articular un propósito común para México ¿Cuál sería la principal fuerza que nos permitiría lograrlo? La voluntad; no solo de nuestros políticos sino de todos los mexicanos.

¿Por qué cada año que termina la mayoría de las personas se da cuenta de que no logró sus propósitos de año nuevo? Aunque nos guste ver cada año que comienza como una nueva oportunidad de hacer algún cambio en nosotros, nuestras familias, trabajo, negocios, comunidad, etc. Lo que termina sucediendo es poco, y se va creando el paradigma de que las cosas son difíciles de lograr.

El filósofo Séneca mencionó: “No hacemos las cosas porque sean difíciles, son difíciles porque no nos atrevemos a hacerlas”. Hemos evolucionado junto a nuestras creencias de forma inconsciente. Es por ello que hoy nos encontramos en una clara incoherencia entre lo que queremos hacer y lo que terminamos haciendo.

Si queremos construir una nueva versión de nuestro México, se requiere que muchos más nos sumemos a los que han hecho algo hasta hoy. Hablo de aquellos que, sin importar si tuvieron un crecimiento económico o no, hicieron algo para tener un mejor país. La creatividad y el emprendedurismo han sido claves en las últimas décadas para fortalecer la economía, sin embargo seguimos teniendo una desigualdad que alimenta la crisis social que vivimos hoy.

Para poner la voluntad en acción hay que reconocer la necesidad de desatar el potencial creativo que tenemos. De hecho, sin consciencia de esta necesidad, permanecemos secuestrados por nuestra rutina y por una conducta automática. De ahí que seguimos creando desde el inconsciente colectivo los mismos resultados que no nos gustan.

Si nos observamos en auto-referencia, podemos ver como las ganas de tener el control de todo son las que nos han permitido crear este mundo ilusorio de seres humanos limitados. Desde un político que desea tener el control de un país o un empresario de su organización, hasta un padre de familia que quiere controlar la vida de sus hijos. Todo esto lo hacemos desde el miedo de perder nuestra identidad de lo que creemos que somos. Es la forma en que hemos utilizado el poder sobre los demás impidiendo que desarrollen sus potenciales para crecer.

Un paso importante entonces es el que nos reconozcamos en esta situación de controladores y hagamos consciencia de que el primer cambio es precisamente eso, soltar el control inclusive de lo que queremos lograr. Como país tendremos que abrirnos a la colaboración y co-creación de esta siguiente versión de México.

Ya hemos tenido historias de voluntad y creatividad empresarial, como es la de Monterrey, que es una de las más utilizadas como ejemplo de emprendedurismo. Sin embargo nos quedamos en la raya cuando solo unos cuantos iniciaron y se quedaron con el control. Así en todo el país podemos observar que quien lo tiene son las mismas familias desde hace décadas. ¿Qué sucedió con todos los demás ciudadanos? No hubo un atrevimiento de hacerlo desde una limitante inconsciente.

Tenemos sueños pero no hay una voluntad consciente para hacerlos realidad y, por lo tanto, se va perdiendo la ilusión individual y colectiva. Cuando nuestra ilusión está atrofiada, permanecemos estancados en una inercia en la que vamos actuando pero sin impulso creativo, sin imagen, ni visión que tire de nosotros. Hacemos cosas que no suman a nuestras vidas, solo nos distraen y por ende no avanzamos.

En México es necesario cambiar la inercia de lo rutinario para construir el país que queremos. Este 2019 se convierte en un nuevo ciclo para medirnos y saber si despertamos conscientemente a un cambio o nos quedamos en donde mismo. Pasemos más allá de la motivación y descubramos que todos tenemos la oportunidad de despertar la voluntad para crear lo que queramos.

Integremos a nuestros propósitos de este año, al menos uno que sume a nuestro país. Este puede ser un gran primer paso para todos.

El autor es emprendedor por más de 20 años en la industria de la consultoría y servicios. Hoy es asesor de Liderazgos públicos y privados dónde implementa el modelo y tecnología propia llamado Liderazgo Convergente. Influencer en temas de consciente e inconsciente colectivo.

Opine usted: alejandro@convergent.mx

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.