Monterrey

Pandemia retrocedió 10 años la participación económica de las mujeres: experta

La brecha de género que estaba por cerrarse se ha acrecentado una década en México y Latinoamérica.

La pandemia generó 10 años de retroceso en la brecha de género y en la participación económica de las mujeres en el país, por lo que es urgente atender las necesidades de cuidados de los empleados, consideró Norma Cerros, fundadora y CEO de Womerang, plataforma colaborativa en pro de la equidad de género.

"Sí es una emergencia. Se habla de una recesión económica de las mujeres, la brecha de género que estaba por cerrarse se ha acrecentado una década en México y Latinoamérica, no hay una proactividad al respecto. Sí es necesario que empecemos a hacer mucho más intencionales".

"Falta mucho que hacer porque justamente con la pandemia, la participación económica de las mujeres en el país decreció en gran medida del 45 al 39 por ciento en el año pasado, esto denota una urgencia de empezar a atender las necesidades de cuidados de los empleados".

"Empleadas y empleados tienen una vida aparte del trabajo y tienen una necesidad de cuidar de otros, ya no solamente hijos, sino papas y personas enfermas y, esta parte no la reconoce el trabajo pagado", enfatizó.

En cuanto a la desigualdad salarial que existe entre hombres y mujeres que desempeñan el mismo rol, mencionó que ésta es del 18 por ciento, según la OCDE y del 20 por ciento, según la Secretaría del Trabajo, "pero si hacemos un análisis más profundo, la brecha es mucho más pronunciada".

Incluso, dijo, hay una diferencia en el salario entre mujeres trabajadoras con hijos y sin hijos en el mismo puesto.

Además de la discriminación entre ser hombre y mujer en el mundo laboral, "hay otros como el que seguimos sin tener posiciones de liderazgo, acceso a carreras de Ciencia y Tecnología que son mejores pagada y seguimos llevando más del 75% del trabajo no pagado".

Mencionó que están a la espera de que envié al pleno de la Cámara de Diputados una iniciativa de modificaciones a la ley, que prohíbe, al empleador, preguntar o indagar a el historial salarial de las personas, independientemente de su sexo, con el fin de dejar de perpetuar la diferencia en el sueldo por género.

"Sí hace falta legislar todavía pero tristemente eso no nos garantiza nada, ese cambio cultural y más a lo que apostaría es a una responsabilidad compartida como un sistema", mencionó.

La brecha salarial incluso es diferente por regiones, dentro de México.

"En el Sur los retos son otros, la conversación va mucho más lenta y retrasada, aquí en el Norte somos un área muy industrializada y creo que esto contribuye a que evolucionemos mucho más".

"Muchos de los grandes corporativos aquí, son sistemas muy patriarcales donde el poder se hereda del papá al hijo. Es muy difícil que las mujeres entren (…) ayuda muchísimo el que corporativos globales se establezcan en el país porque ellos tienen otros estándares más altos que cumplir y que de alguna forma fungen como modelos a seguir para las demás empresas", puntualizó.