menu-trigger
ESCRIBE LA BÚSQUEDA Y PRESIONA ENTER

Omar Alejandro Rangel: El origen de las pandemias

COMPARTIR

···
menu-trigger

Omar Alejandro Rangel: El origen de las pandemias

bulletA nivel mundial se han vivido pandemias letales como la peste negra, la gripe española y el VIH-SIDA.

Opinión MTY UDEM Omar Alejandro Rangel
26/11/2020
Al registrarte estás aceptando el aviso de privacidad y protección de datos. Puedes desuscribirte en cualquier momento.
Omar Alejandro Rangel Selvera
Omar Alejandro Rangel SelveraFuente: cortesía

Las pandemias a lo largo de la historia de la humanidad se han presentado de manera continua y permanente, haciéndose notar como una amenaza siempre latente que no respeta fronteras, nivel socioeconómico ni razas.

A nivel mundial se han vivido pandemias letales como la peste negra, la gripe española y el VIH-SIDA; algunas han tenido impacto en Nuevo León como la viruela en 1798 y una de las más recientes la influenza H1N1 en 2009. Al pensar en las millones de muertes ocasionadas por estos virus, vemos que los grandes avances médicos, tecnológicos y económicos se quedan cortos, pues seguimos sin encontrar la forma de evitar su aparición y/o contención del daño.

La actual pandemia del Covid-19 ocasionada por el virus SARS-CoV-2 nos viene a recordar nuestras debilidades y áreas de oportunidad como humanidad. Ya que por medio de estudios científicos se ha podido constatar que su origen tiene una respuesta simple a la vista de todos, que tal vez no hemos querido atender.

Los cambios medioambientales, la sobrepoblación humana rápida y extrema, así como el convivio mutuo entre animales y la población humana, se han convertido en grandes amenazas con potencial pandémico. Esta combinación de factores letales la podemos observar con mayor frecuencia en países asiáticos como China en donde se centra el probable origen de la pandemia actual.

Tras el análisis filogenético, se logra evidenciar al murciélago (animal salvaje) como un huésped original frecuentemente asociado a las pandemias más recientes. Los mercados de animales salvajes vivos, ricos en biodiversidad y caracterizados principalmente por espacios limitados y condiciones insalubres, albergan numerosos patógenos con riesgo potencial zoonótico para generar pandemias a corto y largo plazo. Conociendo todo esto, la duda es ¿Qué estamos haciendo en el mundo para detectarlos tempranamente y actuar en consecuencia para evitar la aparición inminente de una próxima pandemia? .

Siempre debemos buscar como humanidad un objetivo en común, el intentar mantener “Una sola salud”. Este término se empezó a utilizar desde el año 2000 implicando un cambio drástico de paradigma determinando que la salud humana y la sanidad animal son interdependientes, pero vinculadas a sus ecosistemas. En este sentido sabemos que existe una relación directa entre los seres humanos y los animales, resultando en enfermedades como la rabia, brucelosis y gripe aviar, conocidas como zoonosis.

Las zoonosis representan riesgos mundiales para la salud pública constituyendo el 60% de las enfermedades humanas infecciosas, así como el 75% de los agentes patógenos que afectan al ser humano son de origen animal. Sumando también que de cada 5 nuevas enfermedades humanas que se presentan cada año en el mundo, 3 son de origen animal.

Las repercusiones tras las pandemias no solo son en materia de salud, también se presenta el fenómeno conocido como la “doble curva”, en donde además del aumento en la curva epidémica podemos observar el descenso en la curva económica. Siendo este el principal reto al que nos enfrentamos en la actualidad intentando mantener un equilibrio entre economía y salud, con la posibilidad de caer en la sobresaturación de los hospitales con millones de muertes humanas y por otro lado caer en una recesión económica irreversible.

Sin hacer a un lado la desigualdad económica en el mundo, los determinantes sociales de la salud predisponen a los grupos sociales más desfavorecidos quienes padecen enfermedades crónicas que los ponen en riesgo de complicaciones y muerte por la Covid-19 así como mayores repercusiones sociales y económicas.

Mientras no exista vacuna ni tratamiento curativo para la Covid-19, el objetivo es no solo aplanar la curva de contagios, sino también aplanar sus grandes consecuencias económicas, ya que se nos presenta un escenario nuevo en el que la salud y la economía están interconectados.

No cabe duda que la pandemia Covid-19 no será la última ni la más letal a la que nos enfrentemos, pero de lo que si podemos estar seguros es que la próxima pandemia está cerca y muy seguramente ya se está generando en este momento sin darnos cuenta.

Lo anterior nos invita a reflexionar de manera profunda si queremos seguir siendo simples espectadores de pandemias o si queremos ser la generación “cero”, la cual logre por primera vez en la historia mundial la erradicación del origen de estos fenómenos pandémicos tan desafortunados. ¿Cómo podemos lograrlo? principalmente actuando de manera directa y contundente en los factores generadores de pandemias, que son consecuencia directa de las actividades humanas, como los cambios medioambientales, la sobrepoblación humana y el convivio mutuo entre animales y humanos. Quizá replantearnos la idea de que no estamos solos y formamos parte de un mismo ecosistema el cual perdura siempre en el tiempo con o sin nuestra presencia.

El autor es profesor de la Academia de Salud Pública y Medicina Comunitaria en la Universidad de Monterrey. Cuenta con la carrera de Médico Cirujano Partero por la Universidad de Monterrey, especialidad en Geriatría por el Hospital Central de la Cruz Roja de Madrid y maestría en Epidemiologia por la Universidad Autónoma de Madrid.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.