NO al Fracking: AMLO
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NO al Fracking: AMLO

La fracturación de un solo pozo requiere entre 9 y 29 millones de litros de agua.

Opinión MTY S-TRUCTURA ENERGETICA Luis González Villarreal
15/11/2018
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Luis González Villarreal.Fuente: Cortesía

Estimado lector, en esta ocasión tocaré en este espacio un tema controversial en este momento en nuestro país, dada la eventual postura de la administración entrante a cargo de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), pero común y sumamente en el sector energético, me refiero a la denominada Fracturación hidráulica o Fracking.

En principio le comento que el Fracking es una técnica utilizada para extraer del subsuelo petróleo y gas natural de yacimientos llamados “no convencionales”, conformados por formaciones rocosas denominadas lutitas bituminosas, éstos suelen ubicarse a profundidades de entre mil y cinco mil metros por debajo de la superficie terrestre. La extracción de los hidrocarburos requiere de la perforación de un pozo vertical hasta alcanzar la formación que contiene el gas o petróleo y una serie de perforaciones horizontales en la lutita, que pueden extenderse por varios kilómetros.

A través de estos pozos horizontales se fractura la roca con la inyección a elevada presión de una mezcla de agua, arena y sustancias químicas que fuerza el flujo y salida de los hidrocarburos de los poros. Este flujo, sin embargo, disminuye muy pronto, por lo cual es necesario perforar nuevos pozos para mantener la producción de los yacimientos. La fracturación de un solo pozo requiere entre 9 y 29 millones de litros de agua.

Según los expertos se han identificado 750 tipos diferentes de productos químicos en los fluidos de fracturación analizados, entre ellos sustancias de gran toxicidad como el metanol, benceno, tolueno, metilbenceno y xileno. Además, el agua de desecho conocida también como de retorno, no sólo contiene los químicos y la arena que originalmente se introdujeron, sino también metales pesados e hidrocarburos, que se encuentran en el subsuelo. A la fecha, no existe un tratamiento efectivo para la misma, dejando el agua inutilizable para otros usos y fuera del ciclo hidrológico.

Por estas razones, la fracturación hidráulica o Fracking ha sido objeto de una polémica atención internacional, siendo fomentada en algunos países, mientras que otros han impuesto moratorias a su uso o de plano la han prohibido.

México ocupa a nivel mundial el sexto lugar en volumen de recursos no convencionales y se estima que los hidrocarburos contenidos en las lutitas en todas las regiones petroleras del país equivalen a 4.1 veces la producción histórica total de aceite y gas de nuestro mega yacimiento de Cantarell, esto representa un gran tesoro para todos los mexicanos, ya que bien manejados estos recursos, podrían convertir en corto tiempo al país en uno de primer mundo.

En los Estados Unidos (EU), actualmente han realizado una gran apuesta al Fracking, lo que los convertiría en el mayor productor de petróleo del mundo, dando como resultado la generación de grandes ingresos a su población. En materia de gas Natural en México importamos más del 80 por ciento de nuestro consumo total, lo cual al existir variaciones naturales de tipo internacional en la oferta y demanda de la molécula, se ven reflejadas directamente en el precio que pagamos por el energético, dejándonos a su vez como un país con una menor seguridad energética.

Si contamos con gas natural extraído por Pemex y/o por compañías internacionales autorizadas de nuestros yacimientos no convencionales y lo almacenamos en cavernas naturales, tendremos seguridad energética.

En Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, regiones donde esta actividad tiene un gran potencial, la disponibilidad de agua es muy limitada y al tratarse de nuestra región que tiene un alto estrés hídrico (donde la demanda es mayor a la disponibilidad), se convierte en un tema de gran debate.

Es por este motivo en donde se genera la disyuntiva donde los recursos no convencionales pueden generar grandes beneficios económicos para la Nación así como una seguridad energética, pero también si el proceso de exploración y extracción no es realizado con los estándares tecnológicos internacionales más altos, también se generarían graves problemas socio-ambientales.

Estimado lector ¿Cree usted que es correcta la postura de AMLO de prohibir el Fracking en todo México? o ¿Se podría realizar análisis para evaluar regiones que no tendrían impactos medio-ambientales negativos para que generen un desarrollo económico al país así como su tan ansiada independencia energética?

Esperamos que esto se responda pronto.

¡Hasta la próxima!

El autor es CEO de Petroland, importadora y comercializadora de combustibles en México desde Refinerías y Terminales de Texas; ex Director General de Franquicias de Pemex y constructor de Estaciones de Servicio (ES). También es miembro del Petroleum Equipment Institute y del National Associaton of Convenience Stores (PEI/NACS) y Consultor en temas de Energía.

Opine usted: lgonzalez@petrolandmx.com

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.