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Mundo feliz

bulletEn la distopía de MORENA, claro que hay castas: ahora son ellos contra el resto que no es fanático de su demi-dios como prianista. ¿Qué no hay felicidad en su mundo? Claro que sí y sobran los botones para muestra.

Opinión MTY Wiki-litico Miguel Moreno Tripp
24/12/2018
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Miguel Moreno TrippFuente: Cortesía

En 1932, Aldoux Huxley escribió la novela Un mundo feliz (Brave New World) en la que describe una distopía a contraposición de la utopía de Tomás Moro. En el mundo feliz, “la humanidad es ordenada en castas donde cada uno sabe y acepta su lugar en el engranaje social, [La sociedad es] saludable, avanzada tecnológicamente y libre sexualmente. La guerra y la pobreza han sido erradicadas, y todos son permanentemente felices.” Si, como no.

En la distopía de MORENA, claro que hay castas: ahora son ellos contra el resto que no es fanático de su demi-dios como prianista. ¿Qué no hay felicidad en su mundo? Claro que sí y sobran los botones para muestra.

Que felicidad si por un “error de dedo”, de los que ya se perdió la cuenta de cuantos llevan, redujeron el presupuesto de las universidades por la corrupción que hay en ellas. Quiero hacer notar que en esas mismas universidades es en donde sus encuestas mostraron un abrumador apoyo a la causa. Pero no tiene la menor importancia, ya que de la nada se pueden crear 23 mil millones de pesos por qué, ¿por qué no? Para algo el pueblo bueno les otorgó la mayoría. Ya dejarán para enero el desparecer la pobreza para evitar la misma cuesta de enero. Un decreto basta y sobra.

Que felicidad que ya no se tendrán que hacer estudios de impacto ambiental, una más de las fuentes de corrupción (supongo). Si en una solemne ceremonia la madre tierra solemnemente dio su perdón, su permiso para violar las reservas naturales, pues de nuevo, que felicidad vivir en su mundo feliz. Lástima que a los contratistas corruptos del NAICM no se les ocurrió hacer una ceremonial ceremonia para pedir permiso a la tierra madre. Imperdonable, pero al fin y al cabo por ser prianistas les pasa lo que les pasó. Bueno, pero les compensarán con otras obras. (Pero son corruptos). (Pero no importa).

Que felicidad es que si primero se dice algo que todos pudimos ver y oír con nuestros propios ojos y oídos y luego se dan cuenta de otro más de sus “errores”, se pueda argumentar que son fake news y que no vimos lo que vimos, ni escuchamos lo que escuchamos. Lo que no sé es cómo será su gestión al haber perdido toda autoridad moral para ser contralora. Por tratarle de vernos la cara: por eso perdió dicha autoridad moral. Lo bueno es que no es prianista. Con eso basta.

Que felicidad regresarnos varios lustros en la historia en vez de modernizar a México al desparecer el INADEM dando oportunidad a quienes pueden crear oportunidades de empleo y desarrollo. No llegan a más sus paupérrimos argumentos: hay corrupción. Con eso lo arreglan todo. Nota: Con la desaparición del INADEM se constata que lo de avanzada tecnológicamente comentado en el primer párrafo no aplica; pero es lógico porque si ni Juárez ni ninguno de los del logo usaban celular.

Que felicidad que se diga que se va a revisar la orden que se dio. Sin embargo, que crueles resultaron ser los propios jefes y responsables con sus compañeros del SAT: “Renuncias o no sales”. Deje Ud. la crueldad, eso fue un secuestro. Yo no sé de otro episodio de esa magnitud en alguna otra época; ya ni con los Robber Barons al principio del siglo pasado (aunque hacían otras cosas). Que comodino salió el asunto de correr a unos para tener recursos para las dádivas-gana-votos.

En fin, que felicidad vivir en un mundo feliz. Excepto si se es prianista corrupto. Así de simplista es la cosa, pero cada uno debe saber y aceptar su lugar en el engranaje social asignado por el creador (No me refiero a Dios).

Mis mejores deseos para esta época navideña.

El autor es Doctor en Finanzas por la Universidad de Tulane; cuenta con la Maestría en Alta Dirección de Empresas, en el IPADE. Se desempeñó como Director General de entidades del área Internacional en Santander Serfin. Es Director del programa OneMBA.

Opine usted: morenotrip@gmail.com

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.