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Miguel Moreno Tripp: La sincronización

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Miguel Moreno Tripp: La sincronización

bullet“Antes, cuando la economía de Estados Unidos se desaceleraba, la de México también. Ahora pasa lo contrario, cuando Estados Unidos tiene neumonía, México sólo tiene un catarrito”.- Agustín Carstens.

Opinión MTY wiki-lítico Miguel Moreno tripp
25/11/2019
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Miguel Moreno Tripp
Miguel Moreno TrippFuente: Cortesía

Ya desde los 80’s se han publicado análisis de la sincronización entre las economías de los Estados Unidos y México. Y para el caso, desde mucho antes. El clásico dicho de que “cuando a Estados Unidos le da gripe, a México le da pulmonía” viene desde los 50’s. Sin embargo, como olvidar la frase de Agustín Carstens en 2008: “Antes, cuando la economía de Estados Unidos se desaceleraba, la de México también. Ahora pasa lo contrario, cuando Estados Unidos tiene neumonía, México sólo tiene un catarrito”.

Ciertamente, se ha observado una correlación entre las dos economías a lo largo de tiempos recientes. Por ejemplo, en el análisis de Banco de México, “Sincronización de la Economía Mexicana con la Estadounidense” de su informe trimestral a marzo de 2014, menciona que “… los vínculos comerciales entre México y Estados Unidos estaban presentes desde antes de la firma del TLCAN, la implementación del tratado los reforzó… se consolidó el comercio de manufacturas, el cual ha sido predominantemente intra-industrial. … En particular, el TLCAN ha permitido explotar en mayor grado las ventajas comparativas de cada país … a lo largo de la cadena productiva.”

Ha habido períodos en los que nuestras dos economías no han estado sincronizadas, pero realmente han sido la excepción. Fue brutal la caída de 1995 debida al famoso “error de diciembre” pero la economía americana casi ni se dio por enterada. Para 2001, el efecto de una caída en la economía americana, en México se amortiguó y para la crisis del 2008-2009, se ve claramente el sentido del comentario del Dr. Carstens.

Este año en particular se han des-sincronizado nuestras economías: cuando Estados Unidos se puede decir que ha tenido no solo la época más extensa de crecimiento económico en su historia, sino que, a juzgar por los records que han tenido los índices bursátiles, la expectativa es buena (para ellos). Para México el 2019 básicamente fue un año perdido.

Si bien antes crecíamos a tasas del dos por ciento ... sí crecíamos. De haber seguido con una tendencia así, en 10 años creceríamos un 22 por ciento; en 15 años un 35 por ciento y en 25 años -digamos una generación- ¡un 64 por ciento! Nótese el efecto del crecimiento compuesto. Con un crecimiento sostenido, en términos de PIB per cápita, pasaríamos de US$ 19 mil 900 (medido en términos de paridad de poder de compra a 2017, de acuerdo al World Factbook) a US$ 32 mil 650. Para poner las cosas en perspectiva, pasaríamos de estar en un lugar 90 a alrededor del 60 de las economías del mundo. ¡30 lugares mejor!

No se debe negar el aspecto social. Ciertamente quien no ha comido en todo un día, es inhumano pedir que aguante días. ¿No nos toca el corazón que alguien no desayuno, no comió y no cenó? ¿dónde quedó la solidaridad quesque nos caracteriza?.

De acuerdo a Bloomberg: “La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, sugirió el jueves 21 de noviembre que una votación de la Cámara sobre el Acuerdo entre Estados Unidos, México y Canadá podría no llegar para fin de año … [ella misma] planteó algunas dudas sobre las perspectivas del pacto comercial después de que ella generó optimismo hace una semana al decir que un avance de USMCA parecía "inminente"”.

Ojalá no sea el caso. Son nuestro socio principal, por mucho y ahora, más que nunca, dependemos de que nos sigan comprando lo que producimos. Ojalá no se vaya a repetir el error de diciembre.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.