El lenguaje enuncia, anuncia y denuncia, reducirlo a reglas y criterios aunque provengan de la Real Academia de la Lengua es perderse lo mejor de él.
Me parece que vuelve el debate sobre el lenguaje incluyente y me llega con olor a viejo. Los mismos argumentos del 2000 pero 18 años después. Es cierto que los discursos presidenciales de Vicente Fox se alargaban y caían en reiteraciones aburridísimas, pero fue una primera exploración para dar presencia a las mujeres en el imaginario público.
Y se está logrando, por ejemplo, en la última participación de nuestros presidentes, uno en funciones y el otro electo, en una foto que hará historia y que publicó ayer a "Ocho Columnas" la edición nacional de El Financiero Bloomberg se advierte que: detrás de Peña Nieto sólo hay hombres, mientras que a lado de López Obrador hay personas, mujeres y hombres responsables de las Secretarías de Estado.
Como resultado de esta imagen, a favor y en contra llegaron a mis redes sociales mensajes sobre el lenguaje incluyente. En uno habla una maestra enfurecida por mal utilizar el lenguaje, video viejo que no antiguo que hace rato perdió validez ante lo limitado de sus fundamentos a la gramática. Otro video, este más reciente, de niños y niñas en prescolar dibujando a bomberos, policías y doctores –varones todos- y después la sorpresa en sus caritas cuando conocen a la bombera, la policía y la doctora, personas que les visitan para hablar de su profesión.
Sí necesitamos ejercitarnos en el lenguaje incluyente para que más personas sean capaces de aspirar a mejores carreras profesionales, más mujeres en ingeniería y más varones en educación, por ejemplo. Incluirnos en todas las posibilidades es bueno porque se amplían nuestras opciones para soñar, para explorar y para elegir mejor cómo se puede ser feliz. Hablar con perspectiva incluyente se trata de ser más personas disfrutando a plenitud su vida privada, más papás tejiendo trenzas o preparando la comida, más mamás jugando futbol o cambiando llantas. Y no es obligación ni aprender para la trenza ni para la llanta, es tener la posibilidad de elegirlo, es lograr una imagen más amplia de los posibles escenarios en donde me gustaría estar, al menos probar.
Este olor a viejo de los argumentos contra el lenguaje incluyente tiene que ver con una concepción reduccionista de lo que es el lenguaje.
"Las mexicanas y los mexicanos" tan criticados en los discursos del presidente Fox han evolucionado a ciudadanía, los candidatos a candidaturas, los empresarios a clase empresarial y muchas otras minucias que son incluyentes y muestran un dominio más agudo del lenguaje.
Porque hablar no se trata sólo de gramática, sintaxis o redacción, hablar no tiene nada que ver con la ortografía, hablar es ante todo proponerse como persona y conectarse con el resto desde una identidad.
Una identidad que trasciende a la sociedad porque el español mexicano difiere del español sudamericano, que a su vez son diferentes al norteamericano o al europeo.
Decir presidenta no ofende a nadie, sino que más bien amplía la posibilidad de una presidencia tradicionalmente asignada a un varón, más vergonzoso es decir "haiga" y cada día es más común. En cualquier caso si al trasgredir una norma gramatical amplío el panorama, el imaginario colectivo y las oportunidades como persona, con gusto y singular alegría las seguiré rompiendo, finalmente el 84 por ciento de las palabras caen en alguna excepción de regla, una más no deforma el lenguaje.
El lenguaje es un ente vivo que habita en comunidad y refleja lo que decimos, lo que pensamos y lo que sentimos. El lenguaje incluyente es una acción afirmativa que reestructura una tradición limitativa y condicionante para mujeres en los espacios públicos y para varones en los espacios privados. El lenguaje enuncia, anuncia y denuncia, busquemos que esto sea lo mejor de ti.
POSDATA: El sábado es 25 #DíaNaranja, Únete para poner fin a la violencia contra las mujeres, ONU.
La autora es Consejera Electoral en el estado de NuevoLeón y promotora del cambio cultural a través de la Educación Cívica y la Participación Ciudadana.
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