Marco Pérez Valtier: Aspectos económicos del COVID 19
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Marco Pérez Valtier: Aspectos económicos del COVID 19

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Marco Pérez Valtier: Aspectos económicos del COVID 19

bulletAnte la ausencia de un plan gubernamental que coordine y conduzca las acciones preventivas, algunas organizaciones han tomado por iniciativa propia acciones para evitar el contagio.

Opinión MTY COMENTARIO ECONÓMICO Marco Pérez Valtier
18/03/2020
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Marco Pérez Valtier
Marco Pérez ValtierFuente: Félix Vásquez

Sin duda alguna, la aparición de este nuevo virus, y su rápida expansión a nivel mundial, han tomado desprevenidos a todos los países, afectando no solo la salud pública, sino a la actividad económica en general, particularmente al sector turismo.

De una epidemia que inició en China, se transformó rápidamente en una pandemia en 148 países cuyos alcances aún no terminan de definirse, ya que las medidas para controlar su propagación a nivel internacional, no han sido generalizadas, y mientras algunos países, como los EUA ya han cerrado sus fronteras a ciudadanos provenientes de países afectados, particularmente de Europa, otros han decretado medidas restrictivas a la convivencia y desplazamiento de sus habitantes, como Italia y España, pero hay otros países, como el nuestro, donde las autoridades sanitarias no han tomado medidas que conduzcan a la contención del contagio, que si bien actualmente afecta solo a un número reducido de personas, pudiera crecer de manera importante en el muy corto plazo.

Ante la ausencia de un plan gubernamental que coordine y conduzca las acciones preventivas en materia sanitaria, algunas organizaciones no gubernamentales, principalmente deportivas, educativas y religiosas, han tomado por iniciativa propia acciones para evitar el contagio, suspendiendo o restringiendo actividades y eventos que pueden favorecer la propagación del nuevo virus.

Si bien es cierto que el pánico colectivo conduce a compras desmedidas y exageradas que generan desabasto generalizado de ciertos productos, particularmente de limpieza y desinfección, así como de consumo básico, también es cierto que afectan de manera inmediata a las actividades como el transporte, el turismo, y los espectáculos, lo que es aprovechado inmediatamente por especuladores financieros profesionales que “adelantan” impactos económicos que afectarán negativamente los resultados financieros de las empresas y derrumban los mercados financieros internacionales.

Un agravante a esta declaratoria oficial de pandemia, por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) es que ocurre precisamente en un momento de turbulencia económica generada por Arabia Saudita, al iniciar una guerra de precios en el mercado petrolero, lo que había conducido a una caída en las bolsas internacionales y a movimientos en las paridades de las monedas, cien por ciento especulativos, por lo que las medidas, sanitarias en su origen, se trasladan a los mercados internacionales y a las economías de todos los países del mundo.

Como las afectaciones económicas y financieras ya se están sufriendo, países como los Estados Unidos de Norteamérica ya adoptaron, rápidamente, medidas monetarias extraordinarias, reduciendo casi a cero la tasa de interés, y anunciando un nuevo programa de liquidez que será inyectada a los mercados financieros, los cuales reaccionaron tibiamente a estos anuncios de la Fed.

Otros países, como Francia, han decretado moratorias de pagos de servicios públicos y de alquileres, buscando apoyar la economía familiar de la población, incluso algunos programas de alivio fiscal, posponiendo los enteros de algunos impuestos.

Sin embargo, en nuestro país, el Gobierno Federal parece no darle importancia a esta amenaza, y no tan solo no ha decretado ninguna medida sanitaria preventiva, sino que incluso abre sus puertas a cruceros turísticos y mantiene cielos abiertos para todos los países del mundo, propiciando que muchos extranjeros arriben a nuestro país, incluso sin ningún filtro o revisión sanitaria, buscando posteriormente introducirse en los Estados Unidos, aumentando el riesgo de contagio a la población.

Los mensajes de nuestro presidente incluso son de despreocupación y mantiene el contacto físico con sus seguidores en las comunidades que visita, sin que haya reducido sus actividades y sus giras por el país, e incluso, en la CDMX, las autoridades locales no cancelaron eventos públicos que como regla, en otras entidades se han prohibido.

En materia económica, lo único que ha externado el Gobierno Federal, es que pondrá a disposición de los sectores afectados créditos de la Banca Nacional, sin especificar montos ni términos, y nuestras autoridades monetarias, brillan por su ausencia, sin tomar ningún tipo de medida extraordinaria, en materia de política monetaria, que ayude a mitigar la crisis económica en ciernes.

Es importante recordar que la crisis petrolera ya había impactado los pronósticos de crecimiento para este año, y hay consenso entre los analistas económicos, que 2020 será de nuevo un año de decrecimiento económico, al igual que 2019.

De tal suerte, esta emergencia sanitaria puede ser una buena oportunidad para implementar un verdadero programa de apoyo al sector productivo, con medidas económicas extraordinarias que fomenten la producción, otorgando estímulos y facilidades administrativas, además de apoyos financieros, que permitan reencausar a nuestra economía a la senda del crecimiento económico.

Al igual que la Fed, el Banco de México debe reducir más su tasa de interés y puede instrumentar mecanismos similares de adquisición de papel y deuda privada, para inyectarle liquidez a la economía, incluso deuda de la Banca Nacional, para que esta a su vez pueda atender a los pequeños y medianos empresarios que no tienen acceso al mercado de capitales.

Hay que recordar en años devaluatorios, Banxico genera importantes remanentes que por Ley deben ser transferidos a la SHCP, por lo que no habría problemas para financiar estos programas de apoyo.

Es importante ser proactivos y tomar rápidamente la iniciativa.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.