Las expectativas
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Las expectativas

La regla de Taylor, a reserva de determinar la tendencia en cada caso, la tasa objetivo pudiera ser menor para este año y más aún si las expectativas de crecimiento del PIB continúan a la baja.

Opinión MTY Wiki-litico Miguel Moreno Tripp
08/04/2019
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Miguel Moreno Tripp
Miguel Moreno TrippFuente: Cortesía

John Brian Taylor es un economista y profesor de la Universidad de Stanford que nació en 1946, por lo que actualmente tiene 72 años. Ha participado en diversos puestos en el gobierno americano y ha sido incluido en la lista de las 50 personas más influyentes de Bloomberg Markets. Reuters lo considera como uno de las personas que más se citan con lo que probablemente será un futuro Premio Nobel de Economía.

En 1993 propuso lo que se conoce como la regla de Taylor, que establece que la tasa de interés objetivo -en términos nominales- que debería adoptar un Banco Central parte de la tasa natural de interés de la escomía, la cual se compone de la inflación más el crecimiento del Producto Interno Bruto.

A dicha tasa natural se le tiene que sumar, por partes iguales, las diferencias entre las expectativas del crecimiento de la economía contra su tendencia, así como las expectativas de inflación contra su propia tendencia.

Las palabras clave son: expectativas, crecimiento de la economía e inflación. Como sabemos, el tema de inflación está en manos de la Banca Central -Banxico en el caso de México- quien tiene por mandato constitucional el mantener el poder adquisitivo de la moneda.

A la inflación, se le conoce como el impuesto a los pobres porque, lo poco que pudieran ahorrar, al no tener acceso al sistema financiero, no pueden proteger su patrimonio de la inflación. Cuando quieren gastarlo, ya no les alcanza para comprar lo que podían comprar antes.

En este sentido, podemos decir que la actuación de Banxico ha sido muy buena en sus primeros 25 años de autonomía. Al no tener -afortunadamente- una economía centralizada, ha habido períodos con inflación superior al objetivo de inflación: tres por ciento +/- uno por ciento pero, ya pasado el tema del gasolinazo, las expectativas de inflación están dentro del rango: de acuerdo a la Encuesta sobre las Expectativas de los Especialistas en Economía del Sector Privado: Abril, serían de 3.60 por ciento para 2019 y 3.57 por ciento para 2020.

Las expectativas de crecimiento económico son magras, pero -afortunadamente- realistas como se puede ver en los Pre-Criterios 2020 (que incluye ajustes en las estimaciones macro y de Finanzas Públicas del 2019) publicados a principio de la semana anterior. El rango para el crecimiento del PIB en 2019 es de 1.1 por ciento a 2.1 por ciento, con una disminución respecto de la estimación previa de 1.5 por ciento a 2.5 por ciento. Para el 2020, tampoco pintan las cosas tan buenas: crecimiento del PIB de 1.4 por ciento a 2.4 por ciento.

La regla de Taylor, a reserva de determinar la tendencia en cada caso, la tasa objetivo pudiera ser menor para este año y más aún si las expectativas de crecimiento del PIB continúan a la baja. Pero eso es sólo un cálculo. La pregunta de fondo es ¿por qué están bajando las expectativas de crecimiento económico?.

Parte de la respuesta la tenemos en la propia encuesta de Banxico: El “Porcentaje de respuestas de los analistas en relación a los tres principales factores que podrían obstaculizar el crecimiento de la actividad económica en México”, un 45 por ciento lo atribuye a la Gobernanza, que a su vez tiene a la “Incertidumbre política interna”, los “Problemas de inseguridad pública” y la “Falta de Estado de Derecho” como lo más relevante.

El tema del crecimiento económico cae más bien del lado de la política fiscal y en general del actuar del Gobierno Federal, así como del poder legislativo y judicial. No abona al crecimiento económico tanta distracción con los hechos históricos ni con las propuestas tontilocas. Si realmente se quiere acabar con la pobreza, hay que ponerse a trabajar en la creación de empleo. A menos claro, que pese más la ideología y el clientelismo que tanto se criticaron del pasado.

El autor es Doctor en Finanzas por la Universidad de Tulane; cuenta con la Maestría en Alta Dirección de Empresas, en el IPADE. Se desempeñó como Director General de entidades del área Internacional en Santander Serfin. Es Director del programa OneMBA.

Opine usted: morenotrip@gmail.com

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.