José L. Elizondo: Profecías fiscales – La gran recaudación
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José L. Elizondo: Profecías fiscales – La gran recaudación

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José L. Elizondo: Profecías fiscales – La gran recaudación

bulletA continuación se hablará de las herramientas de fiscalización con las que cuenta la autoridad hoy en día.

Opinión MTY Factor clave José Luis Elizondo
12/02/2020
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José Luis Elizondo Cantú
José Luis Elizondo Cantú Fuente: Cortesía

Estimable lector, con el gusto de siempre me dirijo a usted, para que en esta ocasión hablemos brevemente sobre las herramientas de fiscalización con las que cuenta la autoridad el día de hoy; y si nos da la oportunidad; sobre un adelanto de las vías por las que iremos en el futuro inmediato.

1. El buzón tributario es una herramienta digital automatizada que abre un canal de comunicación directa entre usted y la autoridad fiscal de manera efectiva, pues funciona sin necesidad de mayor intervención por parte de personal de la autoridad, añadiendo como consecuencia una disminución en la incidencia de corrupción. La activación y uso del buzón tributario es obligatoria y recientemente, económicamente sancionable.

2. En 2014 se autorizó al SAT para desarrollar y llevar a cabo la auditoría electrónica. En 2019 se arrancó el funcionamiento del software que compara sus declaraciones anuales con todos sus CFDIs de gastos registrados en cada uno de los cinco ejercicios anteriores. Así lo que la autoridad ya está detectando, y con la mano en la cintura, es lo que conocemos como evasión fiscal, o la diferencia entre sus deducciones de gastos versus sus registros de ingresos, obteniéndose información de omisión de ingresos, deducciones y depreciaciones indebidas, costos inflados, etcétera. Las solicitudes de devolución de impuestos se incrementaron impunemente, y por lo general sin soporte por parte del contribuyente; como consecuencia, se podrían presentar discrepancias fiscales que ocasionarán recibir invitación de la autoridad para una actualización voluntaria, y de no ser así, la cancelación de sellos electrónicos sería inminente junto a la liquidación sumada a las correspondientes multas, recargos y actualizaciones.

3. La inteligencia detrás de la auditoría electrónica es estratega desde aproximaciones parciales, que buscan integrar la totalidad de la información financiera-fiscal, es decir, el camino es incidir sobre la revisión de rubros específicos poniendo la información en contraste. Una vez que el SAT haya dominado la auditoria con enfoque a gastos, veremos aplicándose una auditoría enfocada al costo de ventas y control de inventarios. El objetivo será controlar las depreciaciones y amortizaciones, por lo que positivamente se le sugiere identificar todos los activos fijos e intangibles de su empresa, tener a la mano comprobantes correspondientes y el cálculo de las depreciaciones desde que se adquirieron los bienes hasta la fecha, pues es información que el fisco solicitará en breve.

4. Otro enfoque próximo y natural de la auditoría será revisar a las empresas que presenten pérdidas en el ejercicio anterior, pues las pérdidas, incluso las supuestas, tienen efectos fiscales en los siguientes diez años.

5. Sin lugar a duda el SAT intensificará las auditorias con base en la materialidad de las operaciones, enfocando sus esfuerzos para comprobar si quien emite determinada factura, realmente cuenta con instalaciones en inmuebles y activos fijos como maquinaria, computadoras o enseres y, ante todo, si cuentan con el personal que pueda llevar a cabo el trabajo para proporcionar el servicio en supuesto. Así podríamos ser requeridos con la evidencia que demuestre el control interno alineado a una lógica operativa.

6. Otra novedad importante que se acompaña del punto anterior es la razón de negocio. Consideramos que el fisco va a solicitar, de acuerdo con la reforma al código fiscal, la razón de negocio de las operaciones principales. Así pues, se sugiere realizar actas de asamblea en donde los accionistas asienten y aprueben las operaciones principales, explicando el porqué de los cambios o decisiones con sustento en la razón de negocios que generará un beneficio económico y tangible para la empresa. Pensar financieramente nuestras operaciones, y no solamente con la intención de reducir impuestos.

Estos son sólo algunos puntos para tomar en consideración. Nuestro espacio es reducido, pero no se pierda el siguiente episodio de Profecías Fiscales – La Gran Recaudación (sin aumentar impuestos).

El autor es Director general Despacho Elizondo Cantú.

Opine usted: direccion@elizondocantu.mx

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.