José F. Gutiérrez: Para mejorar el valor en la empresa, adiós a los “desperdicios”
ESCRIBE LA BÚSQUEDA Y PRESIONA ENTER

José F. Gutiérrez: Para mejorar el valor en la empresa, adiós a los “desperdicios”

COMPARTIR

···

José F. Gutiérrez: Para mejorar el valor en la empresa, adiós a los “desperdicios”

Es muy común, que muchos de nosotros en la manufactura no entendamos adecuadamente el propósito de lo que se busca.

Opinión MTY ESPACIO IMMEX José Francisco Gutiérrez Gallegos
04/11/2019
Al registrarte estás aceptando elaviso de privacidad y protección de datos. Puedes desuscribirte en cualquier momento.
José Francisco Gutiérrez Gallegos
José Francisco Gutiérrez Gallegos Fuente: Cortesía

Estimado lector, en esta ocasión deseo aprovechar este ESPACIO IMMEX para comentarle algunas experiencias que he tenido como Lean Manager desde la planta OSRAM ubicada en Monterrey, siempre con la visión de lograr sistemas de producción que puedan responder sin despilfarro a los cambios del mercado y que, adicionalmente, por su propia naturaleza reduzcan los costos. Sin duda, esta es mi filosofía y mi convicción.

En principio, le comento que los que nos dedicamos a la mejora operacional, generalmente trabajamos con los conceptos de identificación y eliminación del desperdicio en los flujos, ya sean materiales, información, gente o procesos.

Una definición sencilla de desperdicios en las empresas debería referirse a lo que interrumpe el flujo continuo de valor y que genera en los asociados situaciones de fatiga o estrés, que en el estricto sentido del proceso no genera valor al cliente interno inmediato o al externo, a través de un costo que se paga por no eliminarlos.

Así, desde esta visión, un desperdicio es todo lo que el cliente no está dispuesto a pagar; de tal forma que si empoderamos e involucramos a nuestros asociados para identificar y eliminar “todo lo que interrumpe el flujo continuo de una cadena de valor”, entonces estaremos generando los cimientos de un cambio cultural hacia la mejora operacional.

Es muy común, que muchos de nosotros en la manufactura no entendamos adecuadamente el propósito de lo que se busca y así, apresuradamente e impetuosamente, iniciamos actividades de eliminación de los mismos desperdicios, desde acciones Kaizen, esto es de mejora continua hasta la calidad total, o con modas de mejoramiento continuo, sin el profundo conocimiento de lo que es un desperdicio en el día a día para nuestros asociados.

Sobre todo cuando se entiendo que el kaizen en administración es una metodología planeada, sistemática y organizada que tiene como objetivo lograr un cambio de las prácticas existentes que lleve a un aumento en el rendimiento de la empresa. Esta práctica (Kaizen) parte del principio de que el tiempo es el mejor indicador de competitividad, aparte de reconocer y eliminar los desperdicios existentes en la empresa, bien sea en procesos productivos, productos nuevos, manutención de máquinas o procesos administrativos.

En las empresas siempre trabajamos con todas las mejores intenciones, sin generar impacto, ya que no eliminamos de raíz los desperdicios. Entonces el resultado neto será que los ahorros esperados y la mejora cultural no se alcanza de acuerdo a la expectativa de las altas gerencias y mucho menos en el servicio o en la calidad para que se favorezca al cliente o a nuestra gente en forma cotidiana, entonces la sostenibilidad es limitada y se produce una frustración generalizada.

Por eso, el no comprender correctamente lo que es un desperdicio, es muy probable que se tenga un Kaizen, con resultados decepcionantes, y se termine teniendo otro programa abandonado, que pronto como será sustituido seguramente por una ofensiva de “eliminación de cuellos de botella” (teoría de las restricciones), o en el mejor de los casos por iniciativas del tipo Seis Sigma, con enfoque de calidad 100 por ciento, y como una metodología de mejora de procesos, que se centraría en la reducción de la variabilidad de los mismos, buscando reducir o eliminar los defectos o fallos en la entrega de un producto o servicio al cliente.

Sin embargo, los programas anteriores nos llevarían al mismo resultado, esto es, a Victorias Aisladas en la eliminación de desperdicios, algunas muy buenas pero que lograrán mejorar el conjunto.

Por ello, desde la importancia de comprender lo que es un desperdicio y del beneficio tan grande que le da a las personas el que se les mejore su día a día al eliminarlos, y si lo hacemos correctamente, es cuando seguramente comenzaremos a generar el flujo de valor que mejore poco a poco el todo, y no solo las partes aisladas de la Cadena de Valor en las empresas.

Seguiremos comentando más ejemplos en otra oportunidad.

El Autor es Shingo Alumni y Lean Manager de Osram planta Monterrey. También colabora como asesor del Comité de Excelencia operacional de Index Nuevo León.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.