menu-trigger
ESCRIBE LA BÚSQUEDA Y PRESIONA ENTER

José de Jesús García: Felicidad en tiempos de pandemia

COMPARTIR

···
menu-trigger

José de Jesús García: Felicidad en tiempos de pandemia

bulletLas situaciones difíciles son parte de nuestra vida y de nuestra evolución.

Opinión MTY COLUMNISTA INVITADO José de Jesús García:
20/11/2020
Al registrarte estás aceptando el aviso de privacidad y protección de datos. Puedes desuscribirte en cualquier momento.
José de Jesús García
José de Jesús GarcíaFuente: cortesía

Hace tiempo, tuve la gran oportunidad de conocer a Matthieu Ricard, considerado como el “Hombre más Feliz del Mundo”. Siendo un estudioso de la felicidad y habiendo leído ya un par de libros de Matthieu, estar sentado frente a él representó una sensación que pocas veces he tenido en la vida. No fue mucho tiempo, apenas algunos minutos, pero como sucede cuando se cristaliza algún sueño, de pronto nos quedamos sin habla. Pude, sin embargo, intercambiar algunos pensamientos que recuerdo claramente como si fuera ayer. Lo que más me impactó fue su forma de ser, muy congruente con lo que predica en sus libros y con lo que se dice de él.

Quizá lo que más recuerdo es lo que me dijo acerca del origen de la felicidad. Mi esposa acababa de tener una cirugía en el cerebro derivada de la extracción de un tumor y pasábamos por una situación difícil proveniente de la tensión de la operación y de la terapia de rehabilitación. Le comenté a Matthieu que había momentos en los que nos desesperábamos por lo lento de los avances y que con frecuencia sentíamos miedo de que la situación se complicara aún más. Con aquella tranquilidad contagiosa que tienen las grandes personalidades me dijo: “Ustedes no pueden controlar lo que venga de fuera, pero si lo que tienen dentro. Busquen su tranquilidad y su felicidad en el interior”.

Estas palabras me han ayudado mucho a lo largo de los años. Es un hecho que no puedo controlar la pandemia ni evitar sus consecuencias, pero si puedo trabajar en mi interior para que sus efectos en mi persona no sean tan negativos. Una de las preguntas más recurrentes en tiempos recientes es si debemos de tratar de ser felices en estos tiempos difíciles de pandemia. Pareciera injusto que estemos buscando ser felices cuando hay mucha gente que sufre y que tiene menos que nosotros. La respuesta no es muy complicada: siendo felices nosotros tendremos más posibilidades de ayudar a los demás. Aun en tiempos de pandemia es importante que tratemos de ser felices. Podremos ayudar mejor a los demás y eso nos hará más felices a nosotros mismos.

Tenemos que entender primeramente que la felicidad no es sólo placer o risas. Ser felices no es estar alegres todo el tiempo o pasarla siempre bien. A veces pasamos por etapas no muy agradables (como esta pandemia) y no por eso debemos pensar que somos infelices. Como seres humanos estamos expuestos a toda clase de emociones y, si bien las emociones positivas son la cereza en el pastel de la vida, las emociones negativas forman parte de nuestro día a día. Uno de los artículos más interesantes que he leído en estos tiempos nos invita a reconocer que está bien el que no nos sintamos bien (It’s OK not to be OK). La costumbre de siempre mostrar una cara amable o de no reconocer que pasamos por momentos difíciles, lejos de aportar a nuestra felicidad lo que provoca es un retraso en nuestra sanación.

La pandemia nos ha traído una situación difícil de llevar; nos tomó por sorpresa y se ha prolongado mucho más de lo que esperábamos. El confinamiento, la falta de contacto físico, los efectos en el trabajo y la reducción casi a cero de nuestras actividades recreativas en el exterior nos han provocado molestia, ansiedad y, sobretodo, incertidumbre. Y está bien que tengamos estas emociones. Está bien que de pronto explotemos y que nos preguntemos ¿por qué me ha tocado a mí vivir esta experiencia? Lo importante es aprender a manejar la reacción que tendremos ante estas emociones.

La vida está llena de tiempos buenos y malos. Las situaciones difíciles son parte de nuestra vida y de nuestra evolución. Si esperamos que nunca haya problemas, que nunca haya emergencias y que nunca haya malos ratos, nuestra vida seguramente estará llena de decepciones y frustraciones. Así es la vida y aun así se puede ser feliz.

Nadie nos prometió que la vida sería perfecta y sin problemas. Pero la verdad es que en general hemos sido afortunados y nuestras vidas han sido agradables en la mayoría de los tiempos vividos. Los momentos difíciles aparecen en nuestra vida de vez en cuando y de alguna manera nos sirven para darnos cuenta de lo afortunados que somos. Ante las eventualidades de la vida, siempre tendremos dos opciones: lamentarnos y esperar sufriendo a que pase lo malo o emprender acción y tomar lo mejor de lo que nos da la vida.

Hoy más que nunca, ser feliz es una opción que todos tenemos.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.