Jesús Garza: Hacia el colapso económico… y no será por el coronavirus
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Jesús Garza: Hacia el colapso económico… y no será por el coronavirus

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Jesús Garza: Hacia el colapso económico… y no será por el coronavirus

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Opinión MTY Visión económica Jesús Garza
19/03/2020
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Jesús Garza
Jesús GarzaFuente: Cortesía

La economía mexicana sufre actualmente una fuerte desaceleración por problemas tanto externos como internos. En 2019, la economía cayó 0.1 por ciento anual debido, principalmente, a una fuerte contracción de la inversión (tanto pública como privada). La incertidumbre de algunas acciones del gobierno federal y el subejercicio el gasto público son algunos de los responsables.

Así, este año se comenzó con una base muy baja por lo que se pronosticaba en un inicio (enero) un crecimiento de uno por ciento anual. Sin embargo, ya se percibían riesgos importantes a mediano plazo como la solvencia financiera y del plan de negocios de Pemex, así como una desaceleración económica en EUA. El problema se exacerbó con el contagio generalizado del coronavirus. El impacto adverso sobre la producción industrial global provocó que muchos analistas comenzarán a reducir las expectativas de crecimiento, y México no fue la excepción. El consenso ahora apunta a una fuerte contracción de la economía nacional. El impacto proviene de dos puntos, el primero por la fuerte contracción de la industria de EUA que provocarán menores exportaciones mexicana de bienes manufactureros. Segundo, por el retraso en la importación de bienes intermedios asiáticos, por la parálisis de gran parte de la economía china.

A este escenario le tenemos que añadir la reciente caída de los precios del crudo por la expansión de la producción por parte de Arabia Saudita y la persistente disminución de la demanda global por petróleo. Lo anterior está generando presiones fiscales importantes para el gobierno federal. Si bien, el gobierno tiene coberturas petroleras, no cubren la totalidad de la plataforma de exportación. Por otro lado, la fuerte contracción de la demanda agregada provocará una fuerte caída en la recaudación de los ingresos tributarios.

Así, con un precio del crudo que continúa cayendo, algunos analistas incluso piensan que el precio pudiese ser negativo, y menor recaudación tributaria es inminente una reducción de la calificación crediticia del país. Aunado a ello, todos los países están elaborando paquetes de rescate para las Pymes que se verán fuertemente afectadas. México no cuenta con los recursos necesarios para ello, gran parte de los ahorros del gobierno se utilizaron en 2019 para el pago de deuda de Pemex. Sin una reforma fiscal es imposible que se recurra a un déficit fiscal y se aumente la deuda.

En conclusión, la terquedad de seguir perdiendo dinero con Pemex, en 2019 se aumentó la pérdida en 92 por ciento, y un plan de negocios poco viable pone en jaque a las finanzas públicas. Los precios del petróleo a la baja y una menor recaudación pondrán contra las redes al gobierno. Sin una reforma fiscal será inevitable una degradación de la deuda soberana. Si eso sucede no descartemos una economía que caiga en más de uno por ciento anual y un peso que rompa la barrera de los 25 o 26 pesos.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.