¿Invertir en la Refinería de Dos Bocas o seguir con la importación?
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¿Invertir en la Refinería de Dos Bocas o seguir con la importación?

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¿Invertir en la Refinería de Dos Bocas o seguir con la importación?

En la importación, al depender de un producto que se refine en otro país, existe mayor riesgo en dos factores: el tipo de cambio y el costo internacional de la molécula.

Opinión MTY S-TRUCTURA ENERGÉTICA Luis González Villarreal
06/06/2019
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Luis Gónzalez Villareal
Luis Gónzalez VillarealFuente: Cortesía

Estimado lector, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) autorizó la construcción de la Refinería de Dos Bocas que, en conjunto con un aumento en la extracción y exploración de crudo, se esperaría de ella que obtenga la tan ansiada seguridad energética nacional.

Esto ha despertado una gran polémica nacional, ya que se argumenta que el plazo de tres años de construcción para esta refinería es muy corto; que el presupuesto de 8 mil millones de dólares (mdd) no será suficiente y que invertir en una empresa tan golpeada, como es Pemex, es de gran riesgo.

Pero ¿Cuáles son los beneficios y los costos que todos los mexicanos obtenemos si se realiza toda la producción de forma nacional en contra de seguir importando?.

En la importación, al depender de un producto que se refine en otro país, existe mayor riesgo en dos factores: EL TIPO DE CAMBIO y EL COSTO INTERNACIONAL DE LA MOLÉCULA.

En la variación de los precios de la molécula en Estados Unidos (EU) a lo largo de su historia se han vivido grandes curvas, con grandes alzas y bajas, originadas principalmente por un libre mercado de oferta y demanda internacional. Hemos visto como algunos de nuestros amigos que viven allá han dejado estacionadas sus camionetas 8 cilindros, que son muy comunes en ese país, por largos periodos mientras se normalizan los precios, y por otro lado, en nuestro país en ese mismo tiempo al no depender de un producto que se veía influenciado por estas variables de mercado global y tener precios fijos, se realizaban pequeños ajustes mensuales inflacionarios, dejando sin impacto directo al usuario final de esta volatilidad.

Existe también el riesgo cambiario. Si vemos la variación que tuvimos únicamente en el sexenio pasado, que en promedio en su inicio se encontraba alrededor de los 12 pesos y al finalizar llegó a los 19 o 20 pesos por dólar, es de vital importancia mencionar que cada litro que importamos de gasolinas tiene que pagarse en dólares, lo que origina un gran impacto en las gasolinas. Independientemente de quien sea la refinería, mientras esté en otro país el producto, siempre estará expuesto a la volatilidad cambiaria.

Imagine usted que el tipo de cambio en el actual sexenio, pase del nivel de ahora en 19 pesos a 25 pesos por un dólar y que la molécula varíe al alza, y que sigan los impuestos y el costo logístico sin variación ¿Cuánto podría costar, considerando todos estos factores, un litro de gasolina en México?

Al reactivar la producción nacional eliminamos la variable del tipo de cambio en cada litro, así los usuarios finales dependeremos principalmente de un buen manejo del pasivo de Pemex, así como de una eficiente producción y refinación, dejando fuera las variables internacionales que pueden afectar directamente al bolsillo de cada usuario final del país .

El mercado internacional ha variado mucho, hasta los años setenta EU tenía una gran producción de crudo, llegando al punto en que sus pozos petroleros se agotaron, lo que a su vez generó un aumento en gran medida de los precios de las gasolinas en este país, y así tuvieron que importar crudo, y en esas fechas México fue un gran proveedor de petróleo de nuestros vecinos.

Ahora, gracias al muy polémico fracking, no solo son autosuficientes, sino que EU es un gran proveedor y se han adaptado ajustando sus terminales que eran para importar para ser vendedoras al exterior.

En México hemos tenido un gran descenso en la producción nacional de crudo, ya que nuestro gran tesoro “Cantarell “se terminó y el poco crudo que exportamos al día de hoy no es para EU.

El reactivar la exploración y extracción, así como el fortalecer la refinación nacional, posiblemente sea una opción arriesgada por parte del actual gobierno, que pone en juego su credibilidad, pero de ser bien manejado, podría ser su gran éxito, eliminando el gran riesgo que tenemos los usuarios finales ante estas fluctuaciones.

México ha tenido grandes devaluaciones, pero el precio de la gasolina, no se veía afectado directamente por este factor, ya que contábamos con una producción nacional, siendo todo el proceso en pesos mexicanos.

¿Qué riesgo cree usted que a los mexicanos nos conviene más correr? ¿Será mejor seguir importando o invertir en la producción nacional?

Gracias ¡Hasta la próxima!

El autor es CEO de Petroland, ex Director General de Franquicias Pemex y constructor de Estaciones de Servicio. También es Comercializador Autorizado de la CRE; miembro del PEI/NACS y Consultor en Eficiencia Energética.

Opine usted: lgonzalez@petrolandmx.com

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.