El propósito
menu-trigger
ESCRIBE LA BÚSQUEDA Y PRESIONA ENTER

El propósito

COMPARTIR

···
menu-trigger

El propósito

bulletEn mi labor como profesor universitario y en charlas con alumnos en diversos momentos y circunstancias, cuando hablan en la posibilidad de crear algún negocio, en ningún momento hablan o consideran a la responsabilidad social como una forma de gestión.

Opinión MTY Ecología Social Antonio Tamayo
16/03/2018
Actualización 16/03/2018 - 9:48
Al registrarte estás aceptando el aviso de privacidad y protección de datos. Puedes desuscribirte en cualquier momento.
Placeholder block
Antonio Tamayo NeyraFuente: Cortesía.

Si bien la responsabilidad social es cada vez más reconocida y aceptada, todavía falta mucho por hacer, y principalmente en las nuevas generaciones.

Lo anterior lo digo con pleno conocimiento de causa, ya que en mi labor como profesor universitario y en charlas con alumnos en diversos momentos y circunstancias, cuando hablan en la posibilidad de crear algún negocio, en ningún momento hablan o consideran a la responsabilidad social como una forma de gestión, ni tampoco en términos de sustentabilidad, cuando mucho mencionan algo relacionado a la ecología en el aspecto de tirar la basura en su lugar, pero nada más.

Se piensa en establecer un negocio y con ello ganar dinero, y eso está bien, pero se está pensando solamente en términos de negocio, no en una empresa en el amplio sentido, aunque esta sea pequeña o micro; no es cuestión de tamaño sino de concepto. Tal vez para mejor entender esto sea necesario “dar un paso atrás”, y considerar que posiblemente quien o quienes están pensando en algún negocio, no se ven a sí mismos como empresarios, y no lo hacen posiblemente porque consideran, creo por lo que puedo observar en los estudiantes; que el empresario es aquel que tiene dinero, y con ello la capacidad de establecer una empresa.

Insisto, no se ven como empresarios, solamente se ven como negociantes que invertirán una cantidad de dinero para atender un nicho de mercado y con ello ganar dinero; por lo tanto, el objetivo básico y primordial es lucrar, y el aspecto social no es importante y es relegado y se deja en segundo plano, o bien, esto puede y debe ser atendido solamente por las grandes empresas.

Aquí creo que la pregunta sería qué están haciendo o pueden hacer las universidades para formar empresarios en el amplio sentido del término, que tengan una formación social que les despierte al menos esa conciencia de su responsabilidad con la sociedad, o al menos con sus principales grupos de interés como son sus empleados y proveedores.

A riesgo de sonar exagerado, tal vez la principal consigna en la formación de profesionales ha sido la de formar mercenarios con poca o nada responsabilidad social; siendo esto generado por una mentalidad mercantilista en que la fuimos educados durante gran parte del siglo pasado, y que sigue imperando en este nuevo siglo.

Si lo dicho anteriormente es cierto, entonces tenemos mucho que hacer para transformar la manera como están siendo educadas las generaciones actuales; inculcarles de una manera más intensa y efectiva la ética y el civismo, no como aspectos aislados de la vida cotidiana, sino algo básico de la convivencia social, tanto en la escuela, la calle y en la empresa.

Necesitamos fomentar el desarrollo de una conciencia social que no sea minimizada; con lo anterior quiero decir: ¿de qué sirven tantas redes sociales generadas por la tecnología, si en nuestra convivencia laboral y de negocios nunca pensamos en los demás como seres humanos?

Seguiremos platicando ….

Blog: http://ecologiasocial.com.mx/ anttamayon@gmail.com

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.