El problema de Pemex: el monopolio
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El problema de Pemex: el monopolio

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El problema de Pemex: el monopolio

bulletDesde la expropiación petrolera, Pemex ha sido utilizado para solventar el gasto del sector público.

Opinión MTY Visión Económica Jesús Garza
17/01/2019
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Jesús GarzaFuente: Cortesía

Recientemente hemos observado la escasez de gasolina a raíz de la loable labor del gobierno federal de enfrentar la lucha contra el robo del combustible. El cierre de los ductos que transportan la gasolina a diversas regiones del país ha provocado un desabasto importante en el país. Pero el problema de raíz, creo, es que Pemex es un monopolio del estado.

Desde la expropiación petrolera, Pemex ha sido utilizado para solventar el gasto del sector público. Por naturaleza, Pemex nunca ha tenido que ser más eficiente porque nunca ha competido con ninguna otra empresa. Durante la década de los 70s, Pemex fue el estandarte del desarrollo nacional, López Portillo en su mandato mencionó que México ahora tendría que administrar su riqueza. En esa década se fortaleció al sindicato petrolero y, al caer el precio del crudo el país entró en una crisis financiera y económica muy profunda.

Durante los años 80s recuerdo que mi padre, que trabajó en Pemex durante 14 años, me comentó en alguna ocasión que para estimar el costo de producir gasolina se consideraba un precio de cero pesos al barril de petróleo. En esa época, por ende, había “utilidades”, pero lo que no se cuantificaba el costo de oportunidad, es decir, que el barril de petróleo se podría exportar a un precio. Al incluir ese costo, la utilidad era negativa. Es decir, Pemex era una empresa ineficiente.

No solo eso, sino que la falta de competencia mermó la inversión en infraestructura y tecnología de la empresa. No es de sorprender que hoy en día Pemex es de las pocas (o única) empresa que tiene pérdidas. Para producir un barril de petróleo se ocupan en promedio 10 personas, cuando en empresas privadas se ocupan solamente dos.

Desgraciadamente, los dirigentes de Pemex en su mayoría siempre han sido políticos, sin conocimiento de procesos de administración y finanzas. No es de sorprender la reciente visita de los directivos de Pemex a Nueva York donde se demostró un amplio desconocimiento de lo que significa manejar una empresa.

El futuro no es nada alentador. El gobierno planea darle más poder a la empresa paraestatal para proteger la “soberanía energética”. Con una empresa que tiene pérdidas eso implica que se destinarán más de nuestros impuestos para Pemex. La falta de inversión en infraestructura para la distribución del crudo, para la refinación de las gasolinas y para su venta está relacionada con el hecho de que Pemex es una empresa monopólica y paraestatal.

Así, esperemos que las ineficiencias de Pemex continúen, así como la falta de un mando capaz y experimentado. Además, en el futuro las energías renovables cobrarán mucha más relevancia en el mundo y, por los avances tecnológicos, serán más baratas.

Para finalizar, me gustaría hacer un comparativo entre Corea del Sur y Venezuela. El primero no tiene petróleo, ni recursos naturales importantes, pero le apostó a la educación y tecnología para su desarrollo, mientras que el segundo le apostó a tener las reservas petroleras más grandes del mundo.

Un país es rico por su educación y no por sus recursos naturales.

El autor es director general y fundador de Soluciones Financieras GAMMA y profesor de Economía y Finanzas en EGADE Business School. Cuenta con una maestría en Economía Financiera y doctorado en Finanzas, ambas por la Universidad de Essex en el Reino Unido.

Opine usted: jgarzagg@gmail.com

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.