El nuevo Capitán y el Inconsciente de México ¿Qué Sigue?
ESCRIBE LA BÚSQUEDA Y PRESIONA ENTER

El nuevo Capitán y el Inconsciente de México ¿Qué Sigue?

COMPARTIR

···

El nuevo Capitán y el Inconsciente de México ¿Qué Sigue?

El inconsciente colectivo de nuestro país nos ha mostrado desde siempre que la polarización es el centro de nuestro aprendizaje; vaya, el ser polarizado es para poder descubrir de forma consciente que no necesitamos serlo.

Opinión MTY factor clave Alejandro Zertuche Fuentes
03/07/2018
Al registrarte estás aceptando elaviso de privacidad y protección de datos. Puedes desuscribirte en cualquier momento.
Placeholder block
Alejandro Zertuche Fuentes.Fuente: Cortesía

Después de un día que ganó la democracia en México frente a un país polarizado y el gran esfuerzo de la selección mexicana por seguir en el mundial que no se logró; me pregunto ¿Qué sigue? Y dentro de esto ¿Qué tenemos que aprender?.

Creo que podríamos tener varias versiones de respuesta, dependiendo del observador que se utilice, sin embargo yo usaré un observador auto-referente para intentar conciliar una respuesta sin buscar culpables, porque de entrada no los hay.

Quiero iniciar compartiendo que cualquier candidato que hubiese ganado nos hubiera traído un nuevo aprendizaje, no se trata de enjuiciar al ganador o a los perdedores, sino de observarnos como mexicanos, que es lo que traemos arrastrando de nuestra historia y cómo es que la escribimos día a día.

El inconsciente colectivo de nuestro país nos ha mostrado desde siempre que la polarización es el centro de nuestro aprendizaje; vaya, el ser polarizado es para poder descubrir de forma consciente que no necesitamos serlo. Las respuestas que vamos teniendo del inconsciente colectivo, como experiencias en la realidad, son las oportunidades de aprender conscientemente; las cuales se repiten pudiendo ser cada vez más duras - para llamar nuestra atención y darnos cuenta que aún no hemos aprendido la lección.

Hoy por ejemplo, después de que perdiera nuestra selección contra uno de los equipos más competitivos del mundo, vemos “memes” y mensajes echándole la culpa a los resultados de las elecciones presidenciales, al presidente actual, al entrenador, a los jugadores y así todos polarizando; cuando antes del juego, todos éramos un solo México que luchaba lado a lado, hombro con hombro como un solo equipo.

Nuestro presidente electo, Andrés Manuel López Obrador (AMLO); es a quien le toca liderar a este México los próximos seis años, y su mayor reto será enfrentar este inconsciente colectivo. El aprendizaje colectivo aún no está dado, y junto con otros paradigmas, tendrá que sortear las tormentas y navegar en un barco con una tripulación y pasajeros los dueños del barco donde casi nadie se ha dado cuenta por completo que sus cañones apuntan asimismo, y que entre más nos tardemos en darnos cuenta, más cañonazos recibiremos fortaleciendo la posibilidad de que el barco se hunda.

Lo interesante aquí es observar que a nuestro futuro presidente le toca el rol de capitán y no significa que él tenga que hacer todo solo, ni siquiera con su tripulación. Los mexicanos como dueños del barco debemos ser parte consciente del viaje para que realmente se llegue a este aprendizaje que necesitamos; y que aunque está frente a nosotros, nuestro inconsciente colectivo y emociones que nos operan, no nos deja visualizarlo conscientemente aunque cada vez se presenta más claro y fuerte.

Ya pasaron las elecciones y hoy en las redes sociales sigue la discusión y ataques lejos de hacernos conscientes de que entramos en un nuevo ciclo de aprendizaje. Es ahí en donde está la oportunidad para nuestro presidente electo y para todos; ayudar a desarrollar un México consciente, empezando desde un liderazgo centrado que no polariza y que es incluyente y coherente con un solo propósito, un México con todos sus potenciales que sale adelante hacia su próximo destino.

No será fácil, la polarización ahí está y se encargará de enfocar a precisión cada detalle de los errores para maximizarlos y de los aciertos para minimizarlos. Esto ya lo vivimos el sexenio pasado, y hoy estará aún más presente gracias a la división que se causó en el proceso electoral recién experimentado.

Estamos en el momento clave para ser auto-referentes, observar todo lo sucedido sin juicio y observarnos en el proceso cómo es que fuimos parte de esa gran separación entre los mexicanos; no es acerca de quién ganó la elección, sino de como la vivimos cada uno de nosotros para lograr el resultado colectivo de la polarización.

Es momento de hacernos conscientes de que siempre obtendremos lo que necesitamos para aprender, y hoy tenemos un presidente electo donde la mitad de los mexicanos tiene esperanza y la otra mitad no. Nuestro reto será aceptar la realidad y navegar en el barco apoyando en colectivo a este nuevo capitán y su tripulación, haciéndonos conscientes de que al final, nos llevarán al destino que nosotros decidamos; tierra firme o el fondo del mar.

El autor es colaborador del Despacho Elizondo Cantú.

Opine usted: alejandro@convergent.mx

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.