El Colapso de la Humanidad 4.0
ESCRIBE LA BÚSQUEDA Y PRESIONA ENTER

El Colapso de la Humanidad 4.0

COMPARTIR

···

El Colapso de la Humanidad 4.0

En lugar de crear más súper egos individuales, necesitamos desarrollar la capacidad entre los líderes para co-detectar y co-crear el futuro a nivel de todo el sistema.

Opinión MTY OBSERVADOR CONVERGENTE Alejandro Zertuche
13/02/2019
Al registrarte estás aceptando el aviso de privacidad y protección de datos. Puedes desuscribirte en cualquier momento.
Alejandro Zertuche Fuente
Alejandro Zertuche FuenteFuente: Cortesía

¿Acaso no nos hemos dado cuenta de que poco a poco parece que todo en este mundo está a punto de colapsar? Seguramente una minoría de las personas lo está observando, sin embargo la mayoría permanece dormida dentro de un sistema que cada día nos atrapa más.

El término de una nueva economía fue usado frecuente en la época de la burbuja de las empresas “dot-com”. Nos mostraba una serie de normas que reemplazarían a las reglas tradicionales de la “vieja economía”. Hoy, no podemos fijar la referencia de lo que hay que atender solo en la economía digital, ya que estamos enfrentando los mayores retos de nuestros tiempos en los temas social, medio ambiente, cultural y político ¿En qué estamos fallando?.

En su libro The Great Transformation (1944), el economista político Karl Polanyi describe desde entonces esta falla de diseño como ficción mercantil. El capitalismo, o la sociedad de mercado, como él lo llama, se construye sobre la base de una ficción, a saber, que la naturaleza, el trabajo y el dinero son mercancías. Es decir, se producen para el mercado y para el consumo.

El resultado es, según Polanyi, un crecimiento fenomenal por un lado, pero también desastrosos resultados negativos en forma de destrucción ambiental, pobreza y rupturas monetarias cíclicas. Simultáneamente yo le sumaría la creación de un inconsciente colectivo que se vuelve el canal para generar un futuro incierto basado principalmente en el miedo y el enojo.

Ya hemos probado iniciativas que resuelven algunos de los problemas que enfrentamos hoy, aunque solo por momentos y en algunas regiones. Hay tantos ejemplos e ideas reveladoras por todo el mundo pero qué es lo que falta? Lo que falta es una conexión sistémica entre todas estas iniciativas. A menudo se cultivan e implementan en silos porque no hay plataformas, mecanismos de coordinación o mapas mentales compartidos que hagan visible como todas estas iniciativas pueden vincularse para apoyar el panorama más amplio de la transformación económica desde un nuevo centro, que es el ser humano.

Al vivir en una sociedad polarizada que se mantiene separada por sus propios paradigmas, se vuelve casi imposible generar una integración entre los seres humanos que la representan. Esto se convierte en un cultivo de retos sociales y culturales que van creando esa ficción con que se vive buscando distractores para no vernos a nosotros mismos. No nos hemos dado cuenta de que la vida nos presenta día a día los retos que se requieren para hacernos conscientes de que todos venimos a evolucionar juntos y no de forma separada.

Uno de los problemas básicos que enfrentamos en México por esta desintegración, es la inseguridad. Esta ha sido recurrente, apareciendo una y otra vez, cada vez de una forma más drástica mientras se diseñan soluciones que solo apagan por un momento su condición de urgencia. Nace en un lugar y aparece después en otro. Tal es el caso de Nuevo León, en donde todo apunta a que, al no existir aprendizaje en la sociedad, la inseguridad llegó para quedarse. Así en Jalisco, Tamaulipas y cada vez más estados que han ido mostrando su desintegración.

Es momento de preguntarnos ¿Qué requerimos para salir de nuestros problemas recurrentes? El desafío aquí es contrarrestar el fracaso del intento de liderazgo masivo en todas las instituciones y sectores. En lugar de crear más súper egos individuales, necesitamos desarrollar la capacidad entre los líderes para co-detectar y co-crear el futuro a nivel de todo el sistema.

Es momento de romper con las formas de siempre y entrar en un nuevo modelo que permita construir las nuevas reglas desde la ética del ser humano e inclusive de todos los seres vivos de este planeta. Podemos empezar con un cambio de consciencia de cada uno, viendo y actuando desde la totalidad, volviéndonos parte del todo.

No es solo de preocuparnos por el hecho de que se nos acabe el tiempo para lograrlo. Es simplemente que, si no hacemos nada, el colapso llegará de forma sorpresiva para darle “reset” al sistema que hemos creado desde ese inconsciente colectivo que nos ha puesto hoy en dónde estamos.

El autor es emprendedor por más de 20 años en la industria de la consultoría y servicios. Hoy es asesor de Liderazgos públicos y privados dónde implementa el modelo y tecnología propia llamado Liderazgo Convergente. Influencer en temas de consciente e inconsciente.

Opine usted: alejandro@convergent.mx

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.