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Edgardo Ayala: ¿Por qué México no es rico?

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Edgardo Ayala: ¿Por qué México no es rico?

bulletLa productividad de los países asiáticos tiene incrementos sostenidos por décadas, de ahí el contrastante rezago que tenemos con países como Corea del Sur.

Opinión MTY TEC DE MONTERREY EDGARDO AYALA
19/11/2019
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Edgardo A. Ayala Gaytán
Edgardo A. Ayala GaytánFuente: Cortesía

Me robé el título de un artículo que publicó en año 2010 Gordon Hanson, economista norteamericano. La paradoja surge porque México resultó ser el alumno más aplicado en las reformas del consenso de Washington, liberalizó el comercio, la inversión y reordenó la política macroeconómica para lograr la estabilización de la inflación y finanzas públicas sanas. Las expectativas eran altas, pero a pesar de todas las reformas, el crecimiento del país no respondió en forma significativa, sino más bien se mantuvo lento y bastante vulnerable a el ritmo de la economía de Estados Unidos

Si bien es cierto que el crecimiento no genera pero sé desarrollo, también lo es de que es más fácil lograr metas importantes, tales como la sostenibilidad financiera, la sustentabilidad ambiental, la erradicación de la pobreza o mejoras en la esperanza de vida, cuando el país crece vigorosamente que cuando no crece en absoluto. Por eso la pregunta es importante.

En un seminario reciente al que tuve la oportunidad de ir, varios economistas de diversas instituciones de educación superior del país tuvimos la posibilidad de discutir sobre el problema de fondo en el crecimiento del país. Sintetizo algunos de los lugares comunes a los que llegamos.

Como lo he afirmado en varias colaboraciones a este periódico, el problema principal es que la productividad del país, lo que llamamos la productividad de todos los factores o PTF decrece sistemáticamente. Dependiendo de la fuente, la PTF ha decrecido en promedio entre 0.4 a 0.7 por ciento por año, esto definitivamente es un lastre. Dadas las restricciones demográficas, entonces para crecer tenemos que invertir cuantiosas cantidades de recursos en construcción, maquinaria y equipo. Es decir, crecemos lentamente a largo plazo porque crecer nos es muy caro debido a la declinante productividad. En cambio, la productividad de los países asiáticos tiene incrementos sostenidos por décadas, de ahí el contrastante rezago que tenemos con países como Corea del Sur. Sistemáticamente, México se mantiene entre el 25 por ciento de los países cuya productividad crece menos, un logro bastante penoso.

Ahora bien, podemos encontrar causas aparentes de este problema. Candidatos existen muchos, pero para ser factibles, deben de pasar por una prueba, deben de haber cambiado en el pasado reciente. A lo que voy es que no podemos decir que es la cultura la causa del declive en la PTF, al menos que tengamos argumentos de que existió un cambio en la cultura en el periodo considerado. Si no lo hay, entonces la cultura podrá explicar porque la productividad de los mexicanos es menor a la de otros países, pero no porque la productividad de los mexicanos actuales es menor a la de los que trabajaron hace algunas décadas.

Con base a varios ejercicios estadísticos, encontramos evidencia de que la productividad de México está muy ligada a la de Estados Unidos. También de que la asignación del talento humano entre las comunidades rurales y las ciudades, así como sectorialmente, explican en algo el declive de la productividad. Aparentemente, el proceso de urbanización, en el cual la población que vivía en el campo se desplazó a las ciudades, aumentó la productividad, esto debido a que la productividad en la agricultura en general era muy baja y a que la expansión de las ciudades trae importantes eficiencias en términos de uso de infraestructura y en difusión de las ideas.

De igual forma, encontramos que el incremento en la importancia en el empleo en sectores como el comercio, que está poblado con empresas muy pequeñas, en promedio de tres personas por establecimiento, y donde la informalidad es bastante común, está correlacionada con la caída en la productividad. Esta evidencia apoya el argumento de Santiago Levy, de que el país se hace cada vez más improductivo porque asigna cada vez más personas a sectores con empresas chiquitas y relativamente de menor productividad.

El problema es que la productividad de los Estados Unidos ha tendido a decrecer ligeramente en la última década, el proceso de urbanización prácticamente se detuvo hace algunos años y la tendencia a la informalidad en México no ha dado señales de revertirse. La mala noticia es que no se ve señal de que las cosas vayan a cambiar en el futuro próximo.

El autor es Profesor Asociado del Departamento de Economía del Campus Monterrey.

Opine usted: edgardo@tec.mx

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.