Diana Cárdenas: Espíritu creativo
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Diana Cárdenas: Espíritu creativo

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Diana Cárdenas: Espíritu creativo

bulletEn el proceso innovador de solución de problemas, un error es un experimento del cual se puede aprender.

Opinión MTY ERIAC DIANA CÁRDENAS
16/01/2020
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Diana Cárdenas
Diana CárdenasFuente: Cortesía

Cada vez es más común toparnos con conceptos como creatividad y disrupción en ámbitos laborales y académicos. Las historias de vida de Steve Jobs, Richard Branson, Martha Graham o Jack Ma, por mencionar solo algunos ejemplos a nivel individual; o Netflix por mencionar otro a nivel corporativo, son ya parte de nuestro imaginario colectivo.

Pero ¿qué rasgo comparten estas personas y empresas que han logrado marcar un antes y un después en sus respectivos contextos? Howard Gardner, en su libro "Mentes creativas", señala que la idea clave en la concepción psicológica de la creatividad ha sido la del pensamiento divergente.

“En las medidas estándar, se considera a las personas inteligentes como convergentes, personas que dado algunos datos a un problema pueden encontrar la respuesta correcta (o por lo menos convencional). En cambio, las personas creativas tienden a hacer asociaciones diferentes, algunas de las cuales son únicas y peculiares”.

Recientemente entrevisté para la revista ERIAC a Ricardo Garduño, director de MesaGourmet en Monterrey, un concepto que –creo– ejemplifica bien el pensamiento divergente. Ricardo es la tercera generación de una empresa dedicada a la fabricación y venta de utensilios de cocina.

“Nuestro formato de venta siempre fue el cambaceo hasta que empezaron los problemas de inseguridad en el país. El modelo de negocio dejó de ser factible. Ya nadie nos abría las puertas de su casa”.

A partir de entonces Ricardo y su equipo empezaron a buscar formas creativas de reinventarse. Así surgió hace dos años MesaGourmet, una plataforma multimarca que brinda una experiencia gastronómica muy peculiar: los clientes cocinan con el chef Briam, un joven de origen colombiano con un perfil de alta especialidad en cocina internacional, y después cenan y conviven con otros comensales.

“No somos una escuela de cocina”, dice Ricardo, “Somos una empresa que vende utensilios de cocina cuya filosofía comercial está estrechamente ligada con la presentación, pues para vender un producto como los que vendemos es necesario que el cliente viva la experiencia de cocinar con ellos, conocer sus beneficios y sacarles el mejor provecho. Antes hacíamos la demostración de los productos de manera gratuita e íbamos de casa en casa; ahora los clientes vienen a nosotros, nos pagan por los talleres y fomentamos la convivencia entre amigos, familia y equipos de trabajo. Cambió nuestro perfil de cliente y nuestro modelo de negocio”. Así, MesaGourmet además de ser un showroom y punto de venta, es un espacio de encuentro en torno a una de las grandes pasiones de los mexicanos: la comida.

La creatividad tiene un costo que no todos están dispuestos a asumir: la incertidumbre y el error. Ricardo comenta que antes de lanzar el concepto de MesaGourmet pasó por algún esquema de franquicia que no funcionó como él esperaba, pero le dejó aprendizaje.

Ya lo dice Daniel Goleman en su libro Espíritu creativo: “en el proceso creativo de solución de problemas, un error es un experimento del cual se puede aprender”. En la misma línea, el filósofo francés Charles Pépin en Las virtudes del fracaso, señala: “Con frecuencia percibimos el fracaso como una puerta que se cierra. ¿Y si fuera más bien una ventana que se abre?”.

La autora es editora de la Revista ERIAC y facilitadora de procesos de comunicación y desarrollo humano. Tiene estudios de literatura, desarrollo humano e intervenciones sistémicas organizacionales.

Opine usted: editorial@eriac.com.mx

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.