Ciudadanos inmutables
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Ciudadanos inmutables

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Ciudadanos inmutables

bulletGran parte de la población está esperanzada en que el señor presidente termine con la plaga de la corrupción al tiempo que se beneficia por los programas del “bienestar”.

Opinión MTY ASUNTOS PÚBLICOS S.a. Enrique Silva Téllez
04/07/2019
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Enrique Silva Téllez
Enrique Silva TéllezFuente: Cortesía

Los mexicanos lucimos ante las actuales circunstancias políticas y económicas como ciudadanos inmutables. Inmutable significa según la RAE; “no mudable, que no puede ni se puede cambiar”. También significa que “no siente o no manifiesta alteración del ánimo”.

Somos muy aficionados a quejarnos, a hablar mal de nuestas autoridades, hacer chistes, inventar historias y un sinfín de cosas pero si hay algo que no nos gusta hacer es cambiar o exigir.

Mientras el presidente López Obrador cancela obras de gran calado, ofrece apoyos económicos a jóvenes y ancianos, y anuncia la construcción de obras sin estudios previos y asigna contratos sin licitar, una gran parte de la población luce inmutable. Callada, y esperanzada en que el señor presidente termine con la plaga de la corrupción al tiempo que se beneficia por los programas del “bienestar”.

A diario miles de ciudadanos actuamos inmutables ante lo evidente. No nos anima rebelarnos ante el mal ejercicio del poder y los abusos de autoridad. Es tal el pasmo que pareciera que nos regozijamos en la contemplación de lo incorrecto, lo indebido y lo mal hecho.

Visitando calles recién pavimentadas y pintadas es común ver el basurero de chapopote y desechos del pavimento que retiraron tirado al costado de las calles. Todos callados e inmutables. Ni el contratista, ni el supervisor de obra, ni el secretario de obras, nadie ni dice nada, ni hace nada para dejar limpio el lugar con rapidez, para que se note el cambio. El resultado: calles recién pavimentadas y sucias siempre.

Para toda falta de buen gobierno tenemos una manera de reirnos o burlarnos. Ahora todo se hace meme (de maneras muy creativas por cierto) sin embargo no trasciende a la risa y a la burla, porque en el fondo eso y ser inmutables es lo mismo. Quizá sea porque nos hemos hecho más cínicos y egoistas que antes. Pareciera que hoy en día solo esperamos recibir (calles pavimentadas e iluminadas, colecta de basura, apoyos de gobierno, facilidades en el SAT, etc.) y no dar nada a cambio. ¿Cómo dejar de ser inmutables? Participando, actuando, exigiendo, pidiendo y demandando más y mejor desempeño.

Dejar de ser inmutable es quejarse ante las autoridades (aunque pensemos que no pasa nada) denunciar en las redes sociales, organizarnos en nuestras colonias y protestar y alzar la voz

¿Qué nos hace falta para dar a la sociedad algo más que quejas pasivas? Mientras averiguamos, el alcalde de Monterrey no va a trabajar a horas de oficina, prefiere hacer ejercicio. El gobernador no resuelve el tema de las tarifas de transporte ni el del agua. Las dependencias responsables de cuidar el medio ambiente no terminan de tomar acciones firmes ni concretas para detener (ya no aspiramos a que se elimine), la contaminación ambiental que padecemos y que provoca enfermedades. Los diputados locales lucen su improductividad sin más ni más. Algunos medios de comunicación hacen público el rezago en el trabajo legislativo y todo parece normal. Inmutables todos en la contemplación.

Mientras tanto en las mesas de amigos, en las carnes asadas, en las reuniones sociales y familiares los temas van y vienen, pero no pasa nada. Estamos inmutables porque quizá le tengamos temor al cambio, porque éste nos tendría que involucrar y obligarnos a nostros mismos a participar de manera diferente.

Así pues, la inmutabilidad es la cualidad de aquello que no cambia. Somos como sociedad tan inmutables que no cambiamos nuestra manera de relacionarnos con los gobernantes ni con las autoridades judiciales y ni entre nosotros. Hemos confundido los medios con los fines.

Somos ciudadanos inmutables porque al parecer no queremos cambiar.

El autor es Director de Focus Consulting Group y Presidente del Consejo de Ellas. ABP. Es analista de Asuntos Públicos y Opinión Pública, propietario de Vinos de Baja California y socio en EMC.

Opine usted: enriquesilva@focuscg.com.mx

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