Cesáreo Gámez: Señales encontradas
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Cesáreo Gámez: Señales encontradas

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Cesáreo Gámez: Señales encontradas

bulletAlgunos indicadores son favorables, mientras que otros siguen mostrando tendencias negativas.

Opinión MTY UANL Cesáreo Gámez
21/02/2020
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Cesáreo Gámez
Cesáreo GámezFuente: Cortesía

La información disponible sobre la economía mexicana muestra señales encontradas. Algunos indicadores son favorables, mientras que otros siguen mostrando tendencias negativas.

Empezando por las buenas noticias, el gasto total del gobierno federal registró un crecimiento anual de 13.2 por ciento en diciembre de 2019, siendo el segundo consecutivo en que se han registrado incrementos en este indicador, de acuerdo con información proporcionada por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

El crecimiento más fuerte se observó en las compras de materiales y suministros, que crecieron 60.2 por ciento en el mes en cuestión, los servicios generales (71.1 por ciento) y los subsidios, que se incrementaron 111.7 por ciento en el último mes de 2019.

En cambio, el gasto en obras púbicas disminuyó en 53.4 puntos porcentuales en el mes de referencia.

Sin embrago, si tomamos en cuenta todo el año de 2019, el gasto realizado por el gobierno federal registró una disminución de 0.4 por ciento en términos reales.

Prácticamente todos los renglones del gasto federal registraron disminuciones, sobresaliendo la caída de 13.0 por ciento en obras públicas, 7.2 por ciento en sueldos y salarios y de 27.8 por ciento en la adquisición de bienes muebles e inmuebles.

Otro aspecto favorable fue el crecimiento del consumo privado, que se incrementó 1.1 por ciento en noviembre, acumulando ocho meses consecutivos con signos positivos. El crecimiento más fuerte se registró en el consumo de bienes importados, que se incrementó en 3.2 por ciento en el mes de referencia.

Esto puede deberse a la fortaleza que ha mostrado el peso frente al dólar en los últimos meses, lo que abarata en términos reales los productos importados.

Por otro lado, entre las malas noticias, la producción industrial registró una caída de 1.8 por ciento durante 2019, de acuerdo con información proporcionada por el INEGI. La contracción se registró en la mayoría de las ramas industriales, incluyendo alguna que podrían calificarse de catastróficas.

Así, vemos que la fabricación de insumos textiles se contrajo 12.2 por ciento en diciembre, la impresión e industrias conexas cayó 9.9 puntos porcentuales y la fabricación de maquinaria y equipo en 8.4 por ciento.

Por su parte, la inversión fija bruta registró una disminución de 3.5 por ciento en noviembre, debido principalmente a la caída en maquinaria y equipo importado. Sin embargo, la maquinaria y equipo nacional registró un crecimiento de 2.1 por ciento en el penúltimo mes del año, debido principalmente a la adquisición de equipo de transporte, que se incrementó en 9.9 puntos porcentuales en el mes de referencia.

También hay señales encontradas en el mercado laboral. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), la población económicamente activa (PEA) del país aumentó 2.9 por ciento entre el último trimestre de 2018 y el trimestre final de 2019, llegando a 57 millones 625 mil mexicanos y mexicanas.

La población ocupada en el periodo se incrementó 2.7 por ciento en el periodo, llegando a 55 millones 683 mil personas en el último trimestre del año pasado.

En cambio, la población desocupará aumentó en 6.2 por ciento entre el último trimestre de 2018 y el mismo periodo de 2019, alcanzando la cifra de un millón 942 mil individuos.

Además de los datos duros, existen otros elementos que afectan la marcha de la economía. Uno de ellos es la aparición del coronavirus en China, que ha afectado y seguramente seguirá afectando actividades como el turismo y el comercio exterior y cuyos efectos finales son todavía inciertos.

En el plano interno, ha llamado la atención la cena del “tamal más caro de la historia”, ofrecida por el presidente Andrés Manuel López Obrador a un grupo de empresarios en la cual se les pidió una colaboración “voluntaria” y millonaria, que ha ocasionado comentarios desfavorables en diferentes medios.

Esperemos que el reciente repunte en el gasto público se transmita al resto de la actividad económica y que tengamos en el corto plazo una reactivación del crecimiento, del empleo y del bienestar de la población.

El autor es economista de la UANL, con Doctorado en la Escuela de Graduados de Administración y Dirección de Empresas (EGADE) del ITESM. Es profesor de la Facultad de Economía de la UANL y miembro del SNI-Conacyt.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.