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Arturo T. Hernández: Estrés organizacional y desgaste ocupacional

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Arturo T. Hernández: Estrés organizacional y desgaste ocupacional

bulletLos riesgos psicosociales, unidos al conjunto de factores que componen el clima organizacional, han cobrado importancia en México debido a los recientes cambios legislativos o la entrada en vigor de normas y acuerdos.

Opinión MTY FACTOR CLAVE ARTURO T. HERNÁNDEZ
12/11/2019
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Arturo Torres Hernández
Arturo Torres HernándezFuente: cortesía

Cuando un tema se vuelve de opinión pública (y sobre todo en estos tiempos de desinformación) es necesario desambiguarlo, atendiendo a sus particularidades, con el fin de obtener un panorama amplio de aquello que se trata; en este caso el estrés organizacional y el desgaste ocupacional.

Los riesgos psicosociales, unidos al conjunto de factores que componen el clima organizacional, han cobrado importancia en México debido a los recientes cambios legislativos o la entrada en vigor de normas y acuerdos. Como ejemplos de problemas en materia de clima laboral tenemos: 1) el liderazgo equivocado, 2) la comunicación deteriorada, 3) los problemas de cohesión en los equipos de trabajo, 4) la falta de apoyos para el afrontamiento del estrés y, 5) el mal manejo en la comprensión de manifestaciones psicosomáticas.

La psicología de la seguridad y la psicología preventiva, son áreas de estudio que profundizan en nuestro tema, pero que no agotan todo lo relacionado con la salud en el trabajo y sus correcciones; por ello se hace necesario un enfoque más holístico y transdisciplinar, llamando a otros campos como la sociología, la fisiología y hasta las artes.

Avanzando en esta exposición, mencionemos algunos de los rasgos psicosociales más importantes: 1) contratos precarios en el contexto de un mercado de trabajo inestable, 2) aumento de la vulnerabilidad de los trabajadores en ámbito de la globalización, 3) nuevas formas de contratación laboral, 4) sensación de inseguridad en el puesto de trabajo, 5) lean production y outsourcing, 6) intensificación del trabajo, 7) alta demanda emocional y, 8) desequilibrio entre la vida laboral y personal (EU-OSHA, 2007). Antes de concluir con este punto, mencionemos también algunas de las fuertes alteraciones psicológicas ligadas a los nuevos riesgos psicosociales: adicción al trabajo, la tecnoadicción, el presentismo, Karoshi y Karojisatsu. Para justificar nuestros argumentos, tomamos como referencia las investigaciones de Jesús Felipe Uribe Prado y su equipo de colaboradores.

En materia de Estrés, hay que decir que éste es sólo el “síndrome general de adaptación necesario para la supervivencia del ser humano”, mientras que los efectos nocivos de este síndrome en el trabajo son entendidos como Distrés. Por último, entenderíamos como Eutrés, aquel estrés que nos permite alcanzar un equilibrio con el entorno, distinguiéndose de su efecto negativo.

Como enfoques y distintos modelos de estrés tenemos entonces: 1) el estrés como estímulo, 2) el estrés como respuesta (distrés/strain), 3) de interacción entre el individuo y el ambiente, en el cual se toman en cuenta las expectativas y percepción de la persona y 4) desequilibrio o incompatibilidad entre las capacidades y las demandas del ambiente (bornout). Así, diremos que “el estrés puedes ser evaluado desde la perspectiva del trabajador (estrés), pero también a partir del entorno laboral (bornout: síndrome de quemarse por el trabajo).

A manera de cierre, agreguemos que “el síndrome de bornout trae resultados negativos para el sujeto que lo sufre como para la organización que los ha contratado; para el primero puede traer alteraciones cardio-respiratorias, jaquecas, gastritis, úlcera, insomnio, mareos, ansiedad, depresión, alcoholismo, tabaquismo, etc.; para la empresa, deterioro de la calidad en el servicio que otorga el trabajador y, por lo tanto la organización, rotación de personal, ausentismo, problemas de asiduidad, y hasta abandono de trabajo”.

Así, concluyamos que al hablar de riesgos psicosociales y estrés, hablamos de constructos más complejos que lo que el uso cotidiano nos refiere y, por ello, resulta importante profundizar en esta materia con el fin de responder de manera efectiva ante esta demanda laboral que hoy se nos presenta como urgente.

El autor es Socio del Área de Rentabilidad, Investigación y Desarrollo, del Despacho Elizondo Cantú.

Opine usted: ahernandez@elizondocantu.mx

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.