Año rojo: la violencia que el 2018 dejó en NL
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Año rojo: la violencia que el 2018 dejó en NL

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Año rojo: la violencia que el 2018 dejó en NL

Los casos de homicidios rompieron record durante el año anterior, con más.

Félix Córdova
11/01/2019
Delincuencia. El año anterior quedará marcado como uno de los más violentos en la entidad, y el de mayor incidencia delictiva en materia de homicidios durante el sexenio del gobernador Jaime Rodríguez Calderón. De cara al arranque del año en curso se mantuvo la ola de inseguridad.
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Cuando está por terminar un año, la canción que más se escucha sin duda alguna es aquella que dice así: “yo no olvido al año viejo, porque me ha dejado cosas muy buenas”.

En esta ocasión, dicha canción podría caer como anillo al dedo a los neoloneses, pues seguramente el 2018 será un año que no olvidarán, y no precisamente por las cosas buenas que les dejó, sino por los altos niveles de inseguridad, siendo el más violento de los últimos cinco años.

Homicidios y robos, violencia al interior de los penales, ataques a bares, y atentados en contra de las corporaciones policiacas, son algunos de los elementos de inseguridad que dejó el 2018 en Nuevo León.

Según las cifras de la Fiscalía General de Justicia de la entidad, el 2018 fue el año más violento en el estado durante el último lustro.

Y es que tan solo de enero a noviembre, se registraron 726 denuncias por homicidios, superando así el total de los casos registrados durante todo el 2017.

Asimismo, la cifra supera los 644 homicidios registrados en 2016, y los 451 casos durante todo el 2015.

El año rojo que vivió Nuevo León en materia de inseguridad fue evidenciado por El Financiero desde el pasado 4 de diciembre, cuando este periódico publicó que la tasa de homicidios en la entidad se disparó en un 57 por ciento en tres años.

De 2015 a 2018, Nuevo León mantiene como constante el incremento anual en la tasa de homicidios a pesar de los esfuerzos de las autoridades de contrarrestar la cifra.

Durante el año anterior, se hicieron frecuentes los homicidios al interior de bares y restaurantes, en algunos casos, a plena luz de día.

Una de las noches más violentas en la metrópoli fue la del 8 de julio del año anterior, cuando de manera aparentemente coordinada, el crimen organizado atacó diferentes bares en Monterrey, Guadalupe y Juárez, dejando un saldo de 12 personas sin vida y cinco heridos.

Esa noche, el mayor número de víctimas se registró en el bar Rancho Viejo, en Juárez, donde seis personas perdieron la vida al ser baleados por al menos cinco pistoleros que ingresaron al lugar.

Otro de los bares atacados fue el Wichos, en Monterrey, y el Bohemio, en Guadalupe.

El ataque a los bares fue debido a que cada uno era punto de venta de droga de un grupo del crimen organizado, y los atentados los llevó a cabo un grupo diferente en busca de hacerse del control de la plaza, según confirmó en ese entonces la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI).

Los homicidios también se registraron a plena luz de día.

Tal es el caso del homicidio que se registró en el estacionamiento del Rey del Cabrito, en la sucursal del Centro de Monterrey, el 23 de marzo del año anterior cerca de las 15:00 horas.

Aparentemente, el occiso era uno de los comensales del restaurante.

Cabe destacar que este hecho se registró a menos de 100 metros del edificio del Ayuntamiento de Monterrey.