Amigos y enemigos de los bancos: En la forma está el fondo
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Amigos y enemigos de los bancos: En la forma está el fondo

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Amigos y enemigos de los bancos: En la forma está el fondo

Definitivamente, los usuarios no están nada contentos con los bancos. Para seguir con esta numeralia, en el último año la misma CONDUSEF ha recibido de los clientes tres millones 423 mil quejas hacia los bancos; en 2011 eran un millón 81 mil quejas.

Opinión MTY tecnológico de monterrey Francisco J. Orozco Bendímez 
20/11/2018
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Francisco Javier Orozco Bendimez.Fuente: Cortesía

Hace poco más de una semana que el grupo de Morena en el Senado se lanzó en contra de la banca comercial con una iniciativa que prohibiría algunas comisiones que se cobran en el país, iniciativa que ha puesto en jaque, obviamente, a las instituciones financieras, pero más al propio mercado.

Y es que hasta este punto conocemos que esto de los bancos pareciera ser un negociazo: van 17 años de crecimiento continuo, con el nivel histórico más alto de crédito concedido al sector privado, la tasa de morosidad es la más baja en la última década y, en un mundo tan endeudado, los bancos no dan señales de flaquear. Con todo lo anterior, entre indicadores más e indicadores menos, los bancos suenan rentables al generar grandes ganancias para sus accionistas.

¿Qué hay detrás de todo esto? Que gran parte de sus ingresos son gracias a las comisiones. En 2017, la banca comercial obtuvo 108 mil millones de pesos por cobro de comisiones concentrados primordialmente en la anualidad de las tarjetas de crédito (que generó más 18 mil millones de pesos de ingresos) y en los contratos de servicios de adquirencia como las terminales punto de venta (donde ingresaron 44 mil millones pesos). Nada mal para algo que no es la naturaleza del negocio bancario. Hasta esta fecha, la CONDUSEF identificaba cinco mil 300 comisiones derivadas de mil 299 productos financieros, algo así como cuatro comisiones por productos. Todo esto suena ridículo en un mundo donde la tecnología ha facilitado muchos de los servicios y ha eliminado justamente muchos de los procesos para brindar los servicios de este sector, con lo cual se entiende que debería generar el ahorro o eliminación de estas comisiones. Creo que no hace falta mencionar la famosa tabla que ha estado circulando en medios sobre la diferencia de ingresos entre el país de origen de la entidad financiera versus nuestro país.

Definitivamente, los usuarios no están nada contentos con los bancos. Para seguir con esta numeralia, en el último año la misma CONDUSEF ha recibido de los clientes tres millones 423 mil quejas hacia los bancos; en 2011 eran un millón 81 mil quejas. La calidad del servicio no se está dando. ¿Y cómo no se va a dar, si la política y estrategia de ventas de los bancos sigue siendo totalmente enfocada a las terribles llamadas telefónicas? ¿Cuántas historias no hemos vivido el ser sorprendidos “N” veces en el día con estas llamadas desde diferentes números telefónicos, a altas horas de la noche o incluso desde temprana hora los fines de semana? Los bancos poco a poco se han ganado este odio. Por cierto, la CONDUSEF tiene el REUS, que es el Registro Público de Usuarios que no desean información publicitaria de productos y servicios financieros.

Colocar, colocar y colocar los productos, sin importar los límites, sin importar si pueden comprobar ingresos, trabajen o incluso seguir con vida. Al “amigo de un amigo”, por un tema de confusión de nombres y apellidos, en algo que sería casi imposible que ocurriera por los trámites de defunción, le llegó a su domicilio una tarjeta de crédito de su padre fallecido posterior al evento, probando esta circunstancia una serie de fallas en el control de la emisión del producto o, pensando mal, el voraz apetito de alcanzar un indicador de ventas. Una forma desmesurada de conseguir resultados donde se llevan al traste al propio cliente.

Sí, aceptémoslo, era necesaria una lección a los bancos. Recuerden que ya llegaron las Fintech, que su principal valor agregado es el servicio y la innovación, que, si bien por volumen y juventud del ecosistema sus comisiones no son las óptimas, son una competencia sana a las instituciones bancarias. Solo espero de corazón que no se contaminen con las malas prácticas.

Sin embargo, no todo es “hate” para el sector bancario; en otros tiempos y con otras personas, esta iniciativa hubiese sido vista con buenos ojos. Aquí el problema radica en la falta de conciliación, de discusión y debate entre los bancos, que son los catalizadores de la economía, con el nuevo gobierno, una muestra de total autoritarismo y sin consultar las instituciones o instancias con la verdadera capacidad de mediar este importante tema. ¿Será la primera de muchas? En la forma está el fondo.

El autor es contador y profesor de Contabilidad y Finanzas de la Escuela de Negocios del Campus Monterrey.

Opine usted: jorozcob@itesm.mx

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.