Ahora, la epidemia es… ¡de trastornos del sueño!
menu-trigger
ESCRIBE LA BÚSQUEDA Y PRESIONA ENTER

Ahora, la epidemia es… ¡de trastornos del sueño!

COMPARTIR

···
menu-trigger

Ahora, la epidemia es… ¡de trastornos del sueño!

bulletImpacta en rutinas de horarios de las personas el aislamiento provocado por la contingencia sanitaria.

Édgar Rivera
11/05/2020
Al registrarte estás aceptando el aviso de privacidad y protección de datos. Puedes desuscribirte en cualquier momento.

Durante este periodo de contingencia sanitaria generado por la pandemia del coronavirus Covid-19, la mayoría de las personas han cambiado sus hábitos y no han sido cuidadosas con sus horarios de tareas cotidianas, de comidas y, especialmente, de sueño.

Quienes deben trabajar desde casa alteran sus horarios, talvez dejando para la noche la mayor carga de trabajo; de hecho, en redes sociales, las y los cibernautas han confesado haber dormido a las cuatro de la mañana, porque, ahora, con la emergencia sanitaria, es “lo normal”.

Las alteraciones en el aspecto físico resultantes del confinamiento para evitar el contagio del coronavirus impactan de forma directa en la calidad del sueño de las personas, de acuerdo con Patricia Coalla Pérez, profesora de la Escuela de Psicología de la Universidad de Monterrey.

Se puede constatar que también hay gente que se está levantando temprano, a decir de la catedrática, pero no tienen el hábito de siempre, de levantarse, bañarse, vestirse, desayunar y ponerse a trabajar, sino que talvez trabajan en pijama, por ejemplo.

“Parecen cosas sin importancia, pero la verdad es que van siendo señales al cuerpo que nos alteran mucho y, sobre todo, los horarios: el cuerpo depende de los horarios que nosotros le demos”, aseguró.

En otras ocasiones, esas señales están a medias, porque algunas personas se dan la oportunidad de una siesta por la tarde; entonces, el cuerpo rompe con los ciclos que ya tiene establecidos.

Coalla Pérez mencionó que, a la hora de dormir, muchas personas acostumbran ver televisión o revisar las redes sociales, con la creencia de que “ya no están activados” y les dará sueño; sin embargo, la luz de los electrónicos también manda señales de activación al cerebro, además de que el sueño que llega es muy ligero y la persona despierta a mitad de la noche.

“Puede ser que no se puedan dormir, o que se despierten mucho en la noche o muy temprano, talvez a las cuatro de la mañana y ya no se puedan dormir”, comentó.